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UNIVERSO FRACTAL-DE LO MÁS GRANDE A LO MÁS PEQUEÑO


universo está hecho de niveles de organizaciones sucesivas
e imbricadas como muñecos rusos.
Como un gigantesco fractal donde cada zoom sobre un detalle
revela nuevas estructuras, nuevos mundos.

Vamos entonces a ingresar en el mundo de la materia,
de lo infinitamente grande a lo infinitamente pequeño,
hasta los límites de los conocimientos científicos actuales.

A la izquierda, el largo en metros de lo que muestra la imagen

     
     

 

 


Conjuntos de universos, junto los unos a los otros como burbujas de jabón.
Los universos nacerían gracias a las oscilaciones energéticas de universos vecinos.
(Hipótesis des extra-universos del físico ruso Andreï Linde)

 

     

 


Nuestro universo, tal cual sería visto desde el exterior.
Imagen reconstituida por el satélite Cobe.

 

     

 


A esta distancia muy lejana, cada “punto” es un ama de galaxias.
El ama del cual hace parte nuestra galaxia se sitúa en el super-ama de la Virgen.

 

     

 


El ama en el cual se encuentra nuestra galaxia es denominada “Ama local”.
Parece a una veintena de galaxias, cuya más próxima es la galaxia de Andromeda,
(Galaxias de “Hubble Deep Field”. Imagen tomada por el Hubble)

 

     

 


Una galaxia espiral, parecida a nuestra galaxia,
la Vía Láctea.

 

     

 


En el ´”brazo” de la galaxia, miles de millones de estrellas.

 

     

 


Una estrella entre otras.

 

     

 


Un sistema planetario en formación alrededor de una estrella.
He aquí a lo que se parecería nuestro sistema solar en sus inicios.

 

     

 


Zoom sobre el planeta
que conocemos bien

 

     

 


La fantástica luz azulada de nuestra atmósfera
y sus formaciones nubladas por encima de los océanos…
Los signos de un planeta viviente…

 

     

 


Los grandes ríos como aquel visto por satélite,
tienen para la Tierra un función parecida a los vasos sanguíneos.

 

     

 


Elementos de los ecosistemas, las múltiples criaturas vivientes.

 

     

 


Las formas de vida vegetal o animal son conjuntos de células
organizadas en grupos funcionales: he aquí un tejido muscular.

 

     

 


Entidad viviente elemental, la célula es un conjunto
de moléculas organizadas en una estructura compleja.
(célula vegetal. mytocondria, y glóbulo blanco)

 

     

 


Dos tipos de moléculasÝ: las moléculas simples,
y las moléculas orgánicas complejas como el ADN.

 

     

 


Las bases de las moléculas: los átomos.
(Imagen idealizada de un átomo: en realidad, a esta distancia el núcleo
sería minúsculo y tapado por la nube traslucida de electrones)

 

     

 


Componentes de los átomos, las partículas puede también aparecer como ondas
según la manera como se los observa.
(Trayectorias de partículas en un accelerador)

 

     

 


Mas allá todavía hacia lo infinitamente pequeño,
la materia parece disolverse en energía,
y probablemente en conciencia y en información…
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UN HISTORIAL DE BONOS – RELACIÓN ENTRE LA FOTÓNICA Y LA QUÍMICA


FOTOGRAFÍA EN TEMAS FOTÓNICAS

Nature Photonics

Hay mucho que ganar por reunir a los investigadores de la fotónica y la química en conjunto cerrado

 

 

La relación entre la fotónica y la química es un tema que tiene especial importancia en las Noticias de este número y sección de Vistas. Estos dos campos siempre han disfrutado de una estrecha colaboración a gran escala, incluyendo en la fotosíntesis, la espectroscopia y muchas formas de la reacción inducida por la luz como la polimerización o curado. Sin embargo, a pesar de esta relación histórica, parece que todavía hay una amplia investigación a realizar y beneficios que cabe esperar en la interfase entre estas dos disciplinas.

En la página 6711, se describen los experimentos sofisticados de la bomba-sonda de un estudio recientemente la presentación de informes en la revista Nature que utiliza pulsos ultracortos de luz y de alta generación de armónicos de “imagen” del funcionamiento interno de una reacción química en un submolecular scale2 – en este caso la disociación salido de las moléculas de dibromuro. Esta demostración sugiere que la fotónica ultrarrápida desempeñará un papel cada vez más valioso en la provisión de comprensión de la dinámica electrónica de reacciones químicas. La investigación en el campo de la química láser – en la que femtosegundos pulsos de luz láser a diferentes longitudes de onda se utilizan para desencadenar las reacciones químicas por el fotoexcitación de moléculas – no ha dejado de desarrollo tras la investigación pionera de Ahmed Zewail, que obtuvo en 1999 el Premio Nobel de Química por su trabajo en esta área.

El efecto de la luz en un material a menudo puede ser muy llamativo. En la página 6643, se destaca un informe reciente en Nature Materials que describe el fenómeno de la photostriction – una luz de cambio inducido en tamaño físico – en un cristal ferroeléctrico de BiFeO3 (ref. 4). Aunque la manifestación logrado un cambio de longitud relativa de sólo 14 × 10-6, que requiere sólo unos pocos milivatios de luz roja y se llevó a cabo en un plazo de cientos de microsegundos. Se sugiere que el sistema puede ser útil para combinar propiedades dinámicas mecánicas, ópticas y magnéticas en un solo dispositivo.

Otra área muy diferente que parece ser de mayor interés es el photoelectrolysis de agua y sus consecuencias para la generación y distribución de energía. De hecho, este tema se reunieron una considerable atención en la reunión anual de SPIE de este año en San Diego en los EE.UU., informó en la página 6725.

‘La luz del sol’ Las palabras y “la generación de energía ‘voluntad, para la mayoría de las personas, invocar una imagen de matrices mayoría de las células fotovoltaicas absorbiendo los rayos del sol. La industria de la energía solar está creciendo a un ritmo impresionante en términos de inversión y los despliegues, y es cierto que jugar un papel importante en el suministro de electricidad en el futuro. Lo que es quizás menos conocido, probablemente porque se encuentra todavía en una fase temprana de la investigación y el desarrollo, es el uso de la luz solar para generar formas químicas de energía útil – hidrógeno en particular. El proceso, conocido formalmente como fotólisis / photoelectrolysis e informalmente como “disociación del agua ‘, aprovecha la energía de la luz solar para romper el agua hasta en sus componentes gaseosos de hidrógeno y oxígeno. Se lleva a cabo en las células foto-catalítica que contienen agua y diversos fotocatalizadores absorción de la luz (fotoelectrodos), que a menudo son hechas de óxidos metálicos, tales como TiO2. El cargo fotoexcitados eléctrica generada en el fotocatalizadores se utiliza para dividir el agua.

El hidrógeno solar es de interés, ya que proporciona una forma de energía que es portátil y fácil de almacenar – atributos que no se puede conseguir fácilmente a gran escala con la electricidad solar convencional. El proceso consiste en la alimentación de hidrógeno para alimentar las pilas de combustible, que luego se convierten en energía eléctrica y produce sólo agua como subproducto. Los científicos ya han demostrado que las células de combustible de hidrógeno son capaces de propulsión de vehículos eléctricos, vehículos se encuentran en el corazón de la ‘economía del hidrógeno’ el medio ambiente, que, en principio, está libre de la contaminación de carbono y motores de combustión.

Entonces ¿por qué no hemos oído más acerca de generación de hidrógeno utilizando la luz del sol? La razón principal es que a pesar de las muchas mejoras hechas a esta tecnología ya que la primera demostración de la disociación del agua fotocatalítica en la superficie del cristalino fotoelectrodos TiO2 casi 40 años ago6, los procesos y catalizadores utilizados hasta ahora son ineficaces y tienden a degradarse, lo que limita la esperanza de vida de las células foto-catalítica.

Uno de los mayores problemas ha sido encontrar fotocatalizadores óptimo que ofrecen una fuerte absorción de luz y las propiedades electrónicas adecuadas para aumentar la eficiencia del proceso. La mayoría de fotocatalizadores temprana sólo funcionan con luz ultravioleta, lo que representa sólo una pequeña parte del espectro de la luz solar. Sin embargo, durante los últimos años los progresos se han realizado importantes en la ampliación de la operación al régimen visibles mediante el uso de nuevos materiales fotocatalizador. En 2001, investigadores de la AIST en Japón informó de un dispositivo que funciona con luz visible mediante un In1-xNxTaO4 catalyst7, pero se logró un rendimiento cuántico de sólo 0,66% – demasiado bajo para un sistema práctico. Mucho se ha hecho desde entonces, sin embargo, con investigadores de la AIST recientemente informes rendimientos cuánticos de ~ 19% para la luz azul (420 nm) con un fotocatalizador de óxido de tungsteno tratados con cesio.

Si el rendimiento de estos sistemas sigue mejorando y las cuestiones relativas a la vida abordados son, pronto podrá ser vista mucho más sobre el hidrógeno solar.

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Hacia nuevos sistemas de diagnóstico:proceso,preguntas y dilemas


 

 

 

 

 

 

El diagnóstico en psiquiatría — tópico fascinante y de crucial importancia para muchos, incierto y difuso para otros— se está convirtiendo rápidamente en un tema clave de interés en los círculos académicos y…

Rev Psiquiatr Salud Ment. 2010;3:37-9.

El diagnóstico en psiquiatría — tópico fascinante y de crucial importancia para muchos, incierto y difuso para otros— se está convirtiendo rápidamente en un tema clave de interés en los círculos académicos y clínicos, a lo largo del mundo. Es bien conocido que 2 grandes organismos, la Asociación Americana de Psiquiatría (American Psychiatric Association, APA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), están colaborando en la elaboración de las nuevas ediciones de sus manuales de diagnóstico: la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) de la APA, y el apartado Salud Mental de la undécima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11). Los grupos de trabajo y los comités que abordan esta área tan compleja están también intentando responder a preguntas sumamente interesantes y resolver dilemas cuya complejidad va en aumento. En general, el proceso no solo es un reto intelectual, sino también social y cultural; y, si tenemos en cuenta factores tales como la globalización, la migración, las diferencias ideológicas, los conflictos, los desastres naturales, la crisis económica y mucho más, el tema posee además relevancia política1,2.

Si tomamos el DSM-IV-TR como ejemplo, diversas áreas de diagnóstico psiquiátrico se enfrentan, en primer lugar, a importantes limitaciones. Es bien conocido que debido a la falta de información uniforme sobre la etiología y fisiopatología de los trastornos mentales, el DSM-IV-TR se basa principalmente en criterios de diagnóstico descriptivo; sin embargo, los criterios son una mezcla de síntomas y características conductuales que conducen a sistemas de diagnóstico basados en el consabido «consenso de expertos»3. Además, existen relaciones poco claras entre validez, severidad, discapacidad y algunos aspectos cuantitativos del diagnóstico. Perfilar los puntos de intersección de la transición de la normalidad a la patología (off-cutting points) en términos de gravedad, por ejemplo, daría lugar a opiniones sumamente incompatibles en los distintos puntos del espectro clínico4 que se han recomendado para cada uno de los principales grupos de trastornos mentales.

Por otro lado, se acepta cada vez más que, a pesar de los grandes adelantos logrados en torno a las bases neurocientíficas de los trastornos mentales, no existen actualmente biomarcadores bien definidos que se puedan utilizar en psiquiatría clínica. Tendrán que pasar varias décadas para que esto suceda5. Esto, junto con la ausencia ya admitida de signos o síntomas patognomónicos en psiquiatría, ha conducido a realidades clínicas tales como tasas elevadas de comorbilidad, cantidad excesiva de diagnósticos «sin especificar» (NotOtherwiseSpecified (NOS), heterogeneidad entre pacientes que, en teoría, pertenecen al mismo grupo, y un curso clínico que, debido al modo en que se lleva a cabo el proceso de diagnóstico, puede parecer predeterminado y artificial6. En estas circunstancias, el diagnóstico diferencial, un ejercicio clínico esencial para la buena práctica, puede resultar difícil y confuso…(…)

Publicado en Psiquiatría

Responsabilidad Civil y Psiquiátrica


 

 

 

Responsabilidad Civil y Psiquiátrica

Conceptos básicos

Todos los hechos realizados por el hombre y las cosas que con él se vinculan pueden dar lugar a responsabilidad. Este término proviene del latín respondere, y significa “obligarse a algo, comprometerse a”. Aparece cuando no se cumplió una obligación o cuando se causa perjuicio a otra persona, y puede ser definido como la “obligación de reparar o satisfacer por sí o por otro, toda pérdida, daño o perjuicio que se hubiese ocasionado a través de un acto realizado con discernimiento, intención y libertad” (art. 897 y 900 del CC). Dentro del sistema de responsabilidad se deben dar los siguientes elementos:

1) Un incumplimiento, es decir una infracción (voluntaria o no) al deber, la que puede provenir de una acción o una omisión. Esta infracción puede surgir de un acto ilícito, del incumplimiento de un contrato o de una violación a una obligación impuesta directamente por la ley (“ex lege”).

2) Un daño o “perjuicio susceptible de apreciación pecuniaria” (art. 1.068 del CC) en la persona, los bienes o los derechos.

3) La relación de causalidad entre la acción u omisión y el daño ocasionado.

4) Un autor, quien puede responder personalmente por el hecho dañoso en caso de ser el autor directo o mediante un tercero al que se le atribuye el deber de reparar frente al accionar del autor material (responsabilidad indirecta), como es el caso del dependiente (art. 1.113 del CC).

La culpabilidad admite dos versiones:

– El dolo, si se realiza con intención y a sabiendas de dañar (delito, art. 1.072 del CC), y

– La culpa (quasi-delito) que consiste en la omisión de aquellas diligencias que exigiere la naturaleza de la obligación y que corresponden a las circunstancias de la persona, del tiempo y del lugar (art. 512 del CC).

La culpa se puede presentar como:

– Impericia: falta de conocimientos técnicos en determinado arte o profesión;

– Imprudencia: afrontar los riesgos sin tomar las debidas precauciones para evitarlos o no adoptar las necesarias medidas de resguardo, y

– Negligencia: no hacer lo que se debe o no actuar con diligencia.

Responsabilidad profesional

Lineamientos generales

Los daños no intencionales ocasionados por los hombres en el ejercicio legal de sus profesiones dan lugar a la responsabilidad profesional, tanto en el ámbito penal como en el civil.

La responsabilidad profesional consiste en reparar o satisfacer las consecuencias de los actos, omisiones o errores no intencionales cometidos dentro del ejercicio de la profesión, obviamente sujeta a ciertos límites.

Sus orígenes se remontan al Código de Hammurabi (1800 a.C.) y actualmente es contemplada por la mayoría de las legislaciones del mundo. La jurisprudencia y la doctrina se unificaron en relación con el carácter contractual (derivado del incumplimiento de un contrato) del ejercicio de la medicina, salvo raras excepciones, como los casos de urgencia vital.

La obligación emergente es de medios, es decir, aquella en la que el profesional no asegura un resultado efectivo de su accionar, sino la utilización de todos los recursos razonables, según el buen criterio, los conocimientos científicos y las reglas de la técnica de elección, para obtener la curación del paciente. La ley 17.132 (art. 20, inc. 1 y 2) prohibe al médico anunciar o prometer la curación.

En nuestro país las disposiciones legales relacionadas con la responsabilidad profesional se hallan contenidas en:

– El Código Penal: arts. 84, 94, 106, 156 y 203;

– El Código Civil: arts. 512, 1.074, 1.109, 1.113 y concordantes;

– La Ley 17. 132, de Ejercicio Profesional;

– Las leyes especiales: 15.465, 19.740, 22.914, 23.798, entre otras, y

– El Código de Ética de 1955.

Entre los deberes de los profesionales podemos enunciar:

– Llevar historia clínica;

– Asistir al paciente desde el inicio hasta la finalización de la relación que los une;

– Formular un diagnóstico para sustentar un pronóstico y un tratamiento;

– Ejecutar un tratamiento autorizado científica y administrativamente y adecuado para el paciente;

– Informar, es decir comunicar al paciente su diagnóstico, tratamiento y pronóstico;

– Derivar al paciente o realizar interconsultas en caso de que sea necesario;

– Guardar secreto médico de aquello que conoce a través de la profesión, salvo cuando lo autorice el interesado o la ley;

– Extender los certificados necesarios;

– Respetar la voluntad del paciente.

La violación de las normas del adecuado ejercicio profesional da lugar a la “mala praxis”, o sea a la “omisión por parte del médico de prestar apropiadamente los servicios a que está obligado en su relación profesional con un paciente, omisión que da como resultado cierto perjuicio a éste” (Law Black’s Dictionary).

Responsabilidad civil del psiquiatra

Introducción

La responsabilidad del psiquiatra surge cuando éste produce un daño en la salud del paciente por incumplimiento del contrato establecido con anterioridad, o por infracción a los deberes generales de diligencia y prudencia.

Pero veremos que esta responsabilidad no se muestra tan clara a la exposición, en especial:

– Por la materia que es sujeto de la práctica especializada, es decir la salud mental y los trastornos mentales, y

– Por la particular relación que se establece entre el profesional y el paciente.

En líneas generales, nos hallamos frente a una responsabilidad contractual, pero hay varios supuestos que se enmarcan dentro de la responsabilidad extracontractual, que tiene como presupuesto la existencia de un hecho ilícito. En muchos casos no será fácil ubicarla en una situación o en la otra.

No caben dudas, en cambio, que nos encontramos frente a una obligación de medios, que no es de curación, sino de correcta asistencia. Aun hoy la psiquiatría se pregunta sobre la etiología de muchas enfermedades psíquicas y reconoce la existencia de muchos cuadros incurables. Los logros han sido grandes en aliviar el sufrimiento, comprender a los enfermos, disminuir las internaciones, etcétera, pero sería imposible pensar que un psiquiatra asegure un resultado exitoso frente a la enfermedad. Puede, únicamente, comprometerse a utilizar todos los recursos a su alcance para obtener, en algunos casos, la curación del paciente, y en otros su mejoría o la estabilización del cuadro.

Relación con el paciente

El vínculo que establece el psiquiatra con el paciente parte de una base de asimetría entre ambos. En la gran mayoría de los casos el paciente tiene una posición de fragilidad, vulnerabilidad y dependencia debido a su patología. Además, su situación de enfermo mental le trae aparejado en muchas oportunidades estigmatización, marginación social, familiar y laboral, y aun automarginación.

Por otra parte hay que tener presente que la dependencia de su terapeuta es tal, que no sólo confía profundamente en él, sino que, en algunos casos, le delega sus decisiones de manera irracional y completamente subjetiva.

Esto lo hace vulnerable y frágil frente al profesional, que en ciertas circunstancias puede abusar de la situación. Por ende, frente al paciente psiquiátrico se debe actuar con más prudencia, dedicación y cuidados que frente a otro tipo de pacientes.

Los deberes de corrección y de buena fe serán juzgados con especial rigor, dado que por sus características, muchos pacientes psiquiátricos no pueden fijar y determinar cuáles son sus deberes y derechos y cuáles los de la otra parte.

Toda relación que deriva del ejercicio profesional genera vínculos afectivos: el modelo psiquiatra-paciente tiene una carga diferente, por la especial relación que se establece entre ambos. Algunas escuelas promueve, incluso, la creación de una relación transferencial intensa y generalizada entre el profesional y el paciente como herramienta terapéutica.

Ello conduce, en más de una ocasión, a contactos afectivos o sexuales o acercamientos eróticos que se producen durante el tratamiento. En los Estados Unidos, numerosas encuestas establecen que entre un 10 y un 20% de los profesionales mantienen relaciones íntimas con sus pacientes, a pesar de la prohibición de los códigos de ética y de las leyes de algunos estados.

Más allá de las sanciones penales pertinentes en los casos de falta de consentimiento y de consentimiento viciado o nulo, también hay que tener en cuenta que ese tipo de contactos dan lugar a responsabilidad civil del profesional. En principio diremos que si deriva del hecho ilícito (violación, abuso deshonesto), la responsabilidad es extracontractual. Además es contractual (por imprudencia) en todos los otros casos.

Contrato

El contrato de asistencia psiquiátrica tendrá su base en el contrato médico genérico, pero con características que le son propias. Tiene como objeto central una prestación que intenta prevenir, mejorar o recuperar la salud mental.

Se trata de un contrato multiforme, porque puede configurar una locación de obra, de servicios o ambas a la vez, de acuerdo con cada caso. Es decir, el profesional se obliga a ejecutar una tarea o a prestar al paciente un servicio por un precio cierto (honorarios). Su forma es, generalmente, verbal.

Como los demás contratos médicos, es intuitu personae (basado en una calidad especial del contratante), pero esto adquiere importancia superlativa por el nivel de confianza y credibilidad que el paciente deposita en la habilidad e idoneidad del profesional al que contrata.

Como todo contrato, el elemento que aglutina la las partes es la voluntad de contratar, la cual se exterioriza por medio del consentimiento.

El consentimiento es una expresión de voluntad del paciente, previa la información que se considere necesaria, de aceptar o rechazar una práctica, y que liga contractualmente a dos titulares (médico y paciente), perfectamente individualizables. El consentimiento informado es un derecho del paciente establecido por la Declaración de la Asociación Mundial de Psiquiatría de Hawai (1977) y la de la Asociación Médica Mundial de Lisboa (1981), y su falta de cumplimiento constituye un delito en Estados Unidos, Canadá, Italia y Alemania, por ejemplo. Sólo son excepciones la urgencia y la necesidad vital, en cuyos casos la relación entre el profesional y el paciente se entablará en el marco extracontractual.

El consentimiento debe estar documentado en la historia clínica y debe ser otorgado sin coacción, libre y voluntariamente.

Es útil conocer los denominados “criterios” de consentimiento de Loren Roth y col. (“Test of competency to consent to treatment”, Am. J. of Psych., 134, 1977, págs. 279-284), que tienen en cuenta si el paciente:

– Comprende la enfermedad o su estado, por el cual se le propone tratamiento;

– Comprende los riesgos que conlleva el comenzar el tratamiento;

– Comprende los riesgos que corre si no comienza con el tratamiento; y por último

– Si el estado del enfermo interfiere con su capacidad para consentir.

Por su parte el Medical Research Council de Gran Bretaña estableció los siguientes criterios básicos para obtener el “consentimiento verdadero”:

– Capacidad para comprender lo que se le está pidiendo y lo que le puede suceder, y

– Capacidad para darse cuenta de que realmente puede elegir y que no está obligado a aceptar.

Como sabemos, no todos los pacientes psiquiátricos están en condiciones de decidir qué es lo mejor para ellos, ya que los enfermos mentales psicóticos, por ejemplo, pierden la libertad para poder decidir. Como dice H. Ey en su Tratado de Psiquiatría, los trastornos mentales son las patologías de la libertad. En el caso de los incapaces el consentimiento será otorgado por su representante legal, teniendo en cuenta la capacidad sustitutiva reglada por el art. 1.870, inc. 4, del CC y lo normado por el art. 19 de la ley 17.132.

El consentimiento otorgado por los familiares del enfermo mental ha sido cuestionado por algunas jurisprudencias (francesa y belga), debido a que pueden estar en juego intereses contrapuestos. Por eso, en aquellos casos en que el profesional observe una situación anómala, debe recurrir a la justicia para obtener el consentimiento necesario.

En el caso de que el paciente se halle en pleno uso de sus facultades mentales y se niegue a realizar los procedimientos indicados, el médico debe abstenerse de efectuarlos, ya que, conforme con la normativa internacional vigente, el paciente puede negarse por escrito a la atención, ejerciendo su “derecho a vivir su enfermedad” o su “derecho a la enfermedad”. Sólo puede ser obligado en caso de actitud suicida (art. 19 de la ley 17.132, “tentativa de suicidio”), aunque la norma y la doctrina no son precisa al definir qué se entiende por alienación mental o tentativa de suicidio, y en algunos casos resulta difícil la decisión de aplicar coactivamente el tratamiento.

En todos los otros casos el profesional incurre en responsabilidad extracontractual por el acto coactivo efectuado.

Además de la voluntad en el consentimiento del paciente, juega un papel importante la información recibida previamente, lo que constituye un compromiso continuo, porque puede ser necesario variar las medidas terapéuticas durante el tratamiento. La información que se debe facilitar tiene sus límites, los que serán establecidos por el médico en cada caso. La jurisprudencia norteamericana y canadiense ha dicho que los límites fijados serían aquellos que se le podrían exigir a un “médico razonable y responsable que conforme con la buena práctica habitual facilitaría la información pertinente que sus colegas, responsables y razonables hubieran facilitado en parecidas circunstancias”. En principio debe comunicársele al paciente el diagnóstico; es legítimo informarle sólo los riesgos típicos derivados del tratamiento y no los detalles de un pronóstico grave o fatal. En todos los casos se debe actuar con delicadeza, circunspección y sentido de la responsabilidad, teniendo siempre en cuenta la personalidad del paciente. Salvo en los casos donde el médico considere perjudicial para el paciente el conocimiento de su enfermedad o del tipo de tratamiento instituido, tiene el deber de comunicarle los detalles, conforme con lo expresado. El conocimiento defectuoso acarrea un consentimiento viciado de error y, por ende, demandable civilmente. En el supuesto de que el informar se considere perjudicial para el paciente, el profesional debe dar la información necesaria a los representantes o familiares.

Deberes y derechos del paciente

Deberes

Al paciente se le imponen determinadas conductas de colaboración para facilitar, posibilitar o asegurar el éxito de la prestación a cargo del médico. Entre ellas podemos mencionar el concurrir a las sesiones, tomar la medicación y no abandonar el tratamiento indicado. Además debe abonar los honorarios fijados y ser sincero y leal en la información que proporciona.

En algunos casos el paciente no puede, por su enfermedad, cumplir por sí con los deberes, los que deben ser efectuados por el familiar o la persona que se haga responsable de ello.

El incumplimiento del deber de colaboración con el profesional puede constituir un eximente de responsabilidad del médico. Pero el médico debe realizar un especial seguimiento del cumplimiento de estos deberes para poder eximirse cuando el estado de incapacidad o falta de conocimiento de la enfermedad haga difícil o imposible la colaboración de parte del paciente. Por ejemplo, debe realizar dosajes de los niveles de drogas en sangre para confirmar que el paciente toma los medicamentos indicados en las dosis correctas.

Derechos

La protección de los derechos del paciente es una preocupación permanente de los tribunales, así como de organizaciones internacionales, regionales y nacionales.

Entre ellas podemos mencionar la Subcomisión para la Prevención contra la Discriminación y Protección de las Minorías de la ONU, The World Federation for Mental Health, con sede en Canadá, The Association for the Rights of Users of Psychiatry, The International Academy of Law for Mental Health, The American Academy of Psychiatry for the Law, etcétera.

Entre los proyectos de legislación sobre el tema encontramos los “Principios, lineamiento y garantías tendientes a la protección de las personas detenidas en razón de su enfermedad mental”, que buscan ser incluidos en la normativa de las Naciones Unidas.

En líneas generales podemos reducir los derechos del paciente psiquiátrico a la dignidad, la salud mental, la vida y la libertad. Más específicamente, se pueden enunciar los siguientes derechos:

– A un tratamiento adecuado;

– A rehusar a un determinado tratamiento;

– A la información pertinente sobre las características y modalidades del tratamiento;

– A un adecuado registro del tratamiento y acceso a la historia clínica, salvo en el caso de que ello lo pudiera afectar;

– Al debido control de su tratamiento;

– A la interconsulta;

– A no ser internado involuntariamente o en forma abusiva;

– Al tratamiento menos agresivo;

– A la protección de la información confidencial, es decir, a preservar su intimidad;

– A la comunicación;

– A un costo razonable de su tratamiento;

– A que su tratamiento no sea interrumpido intempestivamente sin causa justa;

– A la indemnización psicofísica por la terapia;

– A que se eviten conductas hetero y autoagresivas dañosas y previsibles por parte del médico;

– A un debido proceso de internación, insania y rehabilitación.

Por supuesto, estos derechos no son absolutos y están sujetos a los límites que la misma enfermedad fije en cada caso.

Derechos y deberes del profesional

Derechos

Entre los derechos del profesional podemos mencionar el de percibir sus honorarios conforme con lo pactado, a interrumpir la atención del paciente cuando éste no cumple con sus obligaciones, a imponer las condiciones de contratación y a marcar las reglas del tratamiento.

Deberes

En cuanto a sus deberes, además de los de lealtad, corrección y buena fe, podemos dividirlos en específicos del psiquiatra y de su responsabilidad profesional y aquellos que son accesorios y extienden ampliamente sus obligaciones.

La obligación principal del médico psiquiatra, igual que el resto de los profesionales del arte de curar, es la de brindar una atención eficaz, basada en dos deberes específicos: el diagnóstico y el tratamiento adecuados. Pero además existe una serie de deberes accesorios que buscan resguardar los derechos personalísimos de los pacientes (dignidad, libertad, vida, salud) y sus extensiones, que pueden resumirse en los deberes de:

– Seguridad al evitar conductas autoagresivas y evitar las conductas heteroagresivas previsibles;

– Respetar la relación terapéutica;

– Informar;

– Resguardar la confidencialidad;

– Evitar las internaciones arbitrarias.

En el Congreso Mundial de 1977, la Asociación Mundial de Psiquiatría elaboró la Declaración de Hawai, que constituye el primer Código específico de la especialidad con participación ecuménica.

Es necesario tener en cuenta que este conjunto de deberes sólo será cumplido en forma acabada por el psiquiatra si se respetan en su totalidad los derechos del paciente enunciados anteriormente. Derechos y deberes constituyen dos caras de la misma moneda, y el paciente, en su caso, también deberá respetar los derechos del profesional para cumplir con sus obligaciones en el marco de la relación contractual.

Publicado en Psiquiatría

Un estudio investiga cuál ha sido el enfoque de la literatura sobre el trastorno bipolar en los últimos años


 

 

 

 

 

 

 

 

Una investigación publicada en la revista “Bipolar disorders”, ha querido identificar sistemáticamente y examinar la frecuencia de utilización de conceptos contenidos en variables de resultado sobre los estudios referentes al trastorno bipolar, utilizando como referencia la International Classification of Functioning, Disability and Health (ICF).

Para ello, se utilizó un total de 109 estudios originales publicados entre 2000 y 2006, localizados en las bases de datos de Medline y en PsycINFO, y seleccionados de acuerdo a criterios predeterminados. Las variables de resultado fueron extraídas, y los conceptos que contenían se relacionaron con la ICF.

Los conceptos que contenían estos estudios se relacionaron con 145 categorías diferentes de la ICF. La categoría b152, “funciones emocionales”, fue la más representada, apareciendo en un 94% de publicaciones, seguida de la b612, “funciones de temperamento y personalidad” en un 73%. Finalmente, la e110, “productos o sustancias para el consumo personal” y la e580, “servicios, sistemas y políticas sanitarias”, aparecieron en un 68% de los estudios.

Teniendo en cuenta estos resultados, los autores del estudio concluyeron que esta revisión pudo reflejar cuál ha sido el enfoque de la literatura sobre trastorno bipolar de los últimos años: la mayoría de los estudios se concentran en las funciones del cuerpo, en lugar de dedicarse a los campos sobre actividades y participación. Los estudios experimentales son, mayoritariamente farmacológicos, reflejando así la necesidad de estudiar las intervenciones no farmacológicas. Además, esta investigación muestra que las variables de resultado que habían sido utilizadas en los estudios con pacientes de trastorno bipolar podían, en gran medida, asignarse a la ICF.

Para acceder al texto completo, consulte las características de suscripción de la fuente original: onlinelibrary.wiley.com/journal/10.1111/%28ISSN%291399-5618

Publicado en Psiquiatría

Falsas creencias y realidades sobre el trastorno bipolar


Abordaje artístico ante una reflexión psicológica

Pellegrinelli, Roso y Moreno (2009), en un estudio sobre la relación entre la adhesión al tratamiento y las falsas creencias de pacientes bipolares y sus familiares, indican que las principales creencias erróneas de los pacientes bipolares y sus familiares son las siguientes:

1. El trastorno bipolar es un problema psicológico.

2. El tratamiento farmacológico puede comprometer la vida del paciente más de lo que la mejora (relación riesgo x beneficio).

3. El trastorno bipolar es emocional, y no biológico.

4. El trastorno bipolar no es un trastorno mental o una enfermedad médica.

5. La medicación, aparte de causar dependencia, es perjudicial.

6. La familia tiene un papel perjudicial en el tratamiento.

7. La cura es posible.

Las creencias que encontraron son semejantes a las halladas en otros estudios con pacientes de enfermedades mentales y crónicas.

Los resultados de este estudio señalan algunas cuestiones importantes respecto del tipo de información que es preciso dar al paciente y a sus familiares con el fin de mejorar la adhesión al tratamiento:

a) Es importante el esclarecimiento respecto de la naturaleza biológica del trastorno bipolar a fin de separar los factores biológicos de los sociales que pueden ser desencadenantes de un nuevo episodio.

b) Debe aclararse la ausencia de evidencia de la curación del trastorno, pero con la posibilidad de control, como en las enfermedades crónicas en general. Esta información puede frustrar a los pacientes y familiares cuando se dan cuenta de que el tratamiento es para toda la vida, pero, a partir de la aceptación de este hecho y habiendo una relación de complicidad y confianza entre el médico, psicoterapeuta y paciente, el tratamiento se vuelve más eficiente.

c) La familia debe ser incluida y orientada desde el principio, de modo que su participación en el tratamiento, el control de recaídas y la mejora de la comunicación pueda favorecer el mantenimiento de la estabilidad.

d) Finalmente, es fundamental que se resalte y esclarezca la importancia del tratamiento farmacológico para la obtención de buenos resultados y los posibles efectos secundarios de la medicación, así como las alternativas para mitigarlos.

Para los autores citados, estos son los puntos cruciales no sólo para mejorar la comprensión de la enfermedad y su tratamiento, garantizando una mayor adhesión, sino también para disminuir el estigma y los prejuicios que siguen afectando a los pacientes de este trastorno y a sus familiares.

Referencia bibliográfica:

Pellegrinelli, K.B., Roso, M.C. y Moreno, R.A. (2009). A relação entre a não adesão ao tratamento e falsas crenças de pacientes bipolares e seus familiares. Revista de Psiquiatria Clínica, 37(4), 195-196. Obtenido el 18 de septiembre de 2010, de http://www.scielo.br/pdf/rpc/v37n4/v37n4a09.pdf

Publicado en Psiquiatría

Aporta una perspectiva diferente en el abordaje del consumo de drogas


 

 

 

 

La versión española de la escala de valoración del narcisismo encubierto es válida en drogodependientes.

La personalidad narcisista representa un componente importante de los trastornos de personalidad en los sujetos con abuso de drogas.No se había validado ninguna prueba de valoración del narcisismo hipersensible en español hasta ahora,y Carmen Ripoll,José Salazar y Julio Bobes,del Cibersam,se plantearon si el narcisismo podría tener influencia en la respuesta al tratamiento por abuso o dependencia de sustancias.

Para ello,realizaron el trabajo Validez de la versión española de la Hypersensitive Narcissism Scale (HSNS) en una Unidad de Conductas Adictivas, en una muestra de 79 pacientes. Se ha comprobado que la sensibilidad excesiva a la humillación supone un factor de riesgo para el fracaso terapéutico, mientras que el orgullo y la confianza es un factor de protección. Así es necesario tener en cuenta estos rasgos de personalidad al planificar las intervenciones terapéuticas y las posibles recaídas.

La fiabilidad de la puntuación total resultó satisfactoria, y el análisis factorial mostró buena validez de constructo con tres factores compatibles con la teoría. Respecto a la validez, el narcisismo encubierto se correlacionó positivamente con el narcisismo manifiesto, la gravedad y la discapacidad por consumo de drogas, y negativamente con la autoestima. Los valores más altos de narcisismo encubierto se manifestaron en los trastornos de personalidad límite, narcisista y pasivo-agresivo. Por tanto, la versión española de la HSNS puede ser un instrumento válido para la estimación del narcisismo encubierto en sujetos tratados por adicción o abuso de sustancias.

Publicado en Ciencia

Humanos parásito de la malaria fue de los gorilas


Humanos parásito de la malaria fue de los gorilas
El parásito que causa la forma más mortal de la malaria en los seres humanos no fue transmitido por chimpancés.

José Milton

Relación más cercana Plasmodium falciparum es un parásito que infecta a gorilas occidentales.
Ian Nichols / National Geographic SocietyA estudio amplio de los parásitos de la malaria en monos sugieren que la especie responsable de la mayoría de los casos de la enfermedad en los seres humanos, el Plasmodium falciparum, se originó en los gorilas – no, como se pensaba anteriormente, en los chimpancés. Además, concluyen los investigadores, el parásito puede haber dado el salto entre especies de una sola vez.

De las cinco especies del parásito transmitido por mosquitos que causan la malaria en los seres humanos, el P. falciparum es con mucho el más común, causando cientos de millones de casos de malaria y más de un millón de muertes al año. Comprender los orígenes del parásito que, los investigadores esperan, ayudar a informar las estrategias médicas para hacer frente a la enfermedad.

Hasta ahora, los científicos creían s P. falciparum ‘pariente más cercano a P. reichenowi, un parásito de los chimpancés (Pan troglodytes), pero los estudios se limitaron a un simios pocos, muchos de ellos de las poblaciones cautivas. Si las poblaciones silvestres actúan como reservorios naturales para las especies de Plasmodium no era conocido.

La familia extendida
El último estudio, dirigido por Beatrice Hahn de la Universidad de Alabama en Birmingham y publicado hoy en Nature1, tomó en las poblaciones naturales de los chimpancés, los bonobos y los gorilas de todo el África subsahariana para analizar los genes de los parásitos mono relacionados con P. falciparum.

El equipo utilizó muestras de heces de los bancos modelo construido para investigar la evolución del VIH, incluyendo 1,827 de los chimpancés, los gorilas de 803 y 107 de los bonobos. A continuación, la secuencia del ADN de Plasmodium que se encuentran en las muestras, buscando sobre todo en el ADN de las mitocondrias, las fábricas de las células de energía.

Se encontraron altos niveles de infección por malaria entre los chimpancés y los gorilas occidentales (Gorilla gorilla), las poblaciones de las cuales actúan como reservorios naturales de las especies de Plasmodium, pero las infecciones no entre gorilas oriental (Gorilla beringei) o bonobos (Pan paniscus).

El equipo utilizó las secuencias de ADN mitocondrial para producir los árboles filogenéticos, los cuales indican las relaciones entre los organismos sobre la base de ADN.

análisis de los investigadores revelan que los monos estaban infectados con por lo menos nueve especies de Plasmodium, tres de las cuales son nuevas para la ciencia. Con una sola excepción, las especies parasitarias fueron muy estrechamente relacionadas, pertenecientes al subgénero Laverania, y fueron muy host específicos.

Las muestras de P. falciparum de los seres humanos incluidos en el estudio fueron los más estrechamente relacionados con los parásitos que infectan los gorilas occidentales en Camerún, la República Centroafricana y la República del Congo, y es probable que tenga su origen en un evento único de transmisión.

Daniel Jeffares, un biólogo evolutivo en la Universidad College de Londres, describe los resultados como “sorprendentes”. Y añade, “en términos de nuestra comprensión de los parásitos, este trabajo es un cambio de juego”.

origen único?
“Es una pregunta fascinante evolución para preguntar dónde estos patógenos humanos provenía”, dice el biólogo evolucionista Paul Sharp, de la Universidad de Edimburgo, Reino Unido, que trabajó en el estudio. “Ahora estamos preguntando si un salto entre especies de este tipo podría volver a ocurrir en el futuro.”

Sin embargo, Jeffares dice que la confirmación de un hecho aislado que requieren el análisis de más muestras de P. falciparum que se incluyeron en el estudio.

Sharp dice que las muestras del grupo son representativos de la especie en su conjunto porque la diversidad genética es baja en comparación con P. falciparum, la diversidad de especies de Plasmodium en los simios. Pero Jeffares sostiene que la diversidad bajo en P. falciparum es un mito basado en fuera de referencias actualizadas. “Los documentos más recientes muestran que hay mucho de la diversidad en las diferentes áreas. Tal vez si uno mira más se encontrarían múltiples orígenes”, dice.

Si por P. falciparum hizo dar el salto a los humanos en un solo evento, este, y las otras relaciones reveladas por la investigación, sugiere que la transmisión entre especies es poco frecuente, lo que podría un buen augurio para los intentos de erradicar la malaria. Si por P. falciparum fue borrada con éxito, Jeffares dice, podría ser de cientos de miles de años antes de que otro parásito se transmite de los monos. Sin embargo, Sharp se pregunta si habría que “simplemente abrir un lugar para otro parásito Plasmodium para saltar a los humanos”.

El estudio podría ayudar a los científicos a identificar los cambios genéticos que permitieron que el parásito infecta a los humanos. Jeffares dice que sería relativamente sencilla y económica de genomas muestra completa de P. falciparum y sus parientes cercanos. “Se podía ver a lo largo de todo el genoma y descubrir dónde rápida evolución ha tenido lugar”, dice.

Publicado en Cultura y Difusión

Meme:Cuestión nominalista de la terminología de una teoría cultural y difusión empleada


Meme

Un meme es, en las teorías sobre la difusión cultural, la unidad teórica de información cultural transmisible de un individuo a otro o de una mente a otra (o de una generación a la siguiente). Es un neologismo acuñado por Richard Dawkins en El gen egoísta, por la semejanza fonética -en inglés, idioma original- con gen y para señalar la similitud radical con la memoria y la mimesis.

Según Dawkins, poseemos dos tipos de procesadores informativos distintos:

El genoma o sistema genético situados en los cromosomas de cada individuo y determinante del genotipo. Este ADN constituye la naturaleza biológica vital en general y humana en particular. Mediante la replicación, los genes se transmiten sexualmente durante generaciones.

El cerebro y el sistema nervioso permiten procesar la información cultural recibida por enseñanza, imitación (mímesis) o asimilación, divisible en idea, concepto, técnica, habilidad, costumbre, etc., y nominados “memes” con cierta ambigüedad.

La tesis más importante de Dawkins es que los rasgos culturales, o memes, también se replican. Por analogía con la agrupación genética en los cromosomas, se considera que los memes también se agrupan en dimensiones culturales, incrementables con nuevas adquisiciones culturales. La gran diferencia es que, mientras los cromosomas son unidades naturales independientes de nuestras acciones, las dimensiones culturales son nuestras construcciones. Así, la cultura no es tanto un conjunto de formas conductuales, sino más bien información que las especifica.

Transmisión de los memes

Para el conjunto de los memes se dan las características propias de todo proceso evolutivo: fecundidad (algunas ideas son especialmente efectivas), longevidad (persisten durante mucho tiempo) y fidelidad en la replicación (conservadurismo tradicional, especialmente el enseñado como parte de la educación infantil).

A su vez, los memes se dan en un amplio campo de variación, se replican a sí mismos por mecanismos de imitación y transmisión de cerebro a cerebro y engendran un amplio abanico de copias que subsisten en diversos medios. Con ello tenemos el marco general de un proceso evolutivo que Dawkins compara con la evolución biológica, e incluso llega a aceptar que los memes deben ser considerados como estructuras vivientes no sólo metafóricamente, sino técnicamente. Los memes alternativos, que pueden servir para efectuar la misma función, son llamados alelomemes o memes homólogos. A su vez, los memes pueden agruparse formando macromemes, que constituyen un sistema de muchos memes estructurados e interrelacionados que forman un objeto cultural complejo, tal como una lengua, una teoría, una mitología, etc. En general, la mayor parte de las construcciones teóricas que sustentan la teoría de la evolución de las especies, son aplicadas por los defensores de las tesis de Dawkins a la teoría de los memes.

De la misma manera que los genes se autorreplican porque sí (ergo, inconscientemente), los memes tienden a replicarse igualmente; las buenas ideas no lo son propiamente si son incapaces, a la vez, de replicarse bien. Así, los memes son indiferentes a la verdad, como los genes son ajenos a cualquier clasificación. Este mecanismo de autorreplicación no es exclusivo de sistemas vivos, como el ADN y el ARN: ciertos polímeros y cristales, y los virus informáticos muestran este comportamiento, por lo cual no debería resultar ilógico en algo inerte como un meme, ya que como vemos se trata de un patrón visible en muchos elementos naturales. Los genes de un ser vivo, conformen pasan las generaciones, alcanzan proporciones insignificantes en sus descendientes. De este modo el equipo o colección de genes de un individuo tiende a desaparecer. Sin embargo una buena idea o un invento puede perdurar casi intacta durante siglos y siglos. Los memes y los genes a menudo se refuerzan los unos a los otros pero esto no siempre es así; por ejemplo un gen para el celibato seria erradicado rápidamente del acervo génico pues estaria condenado al fracaso, en cambio un meme para el celibato puede tener mucho existo en el acervo de memes. El medio de transmisión es la influencia humana de diversa indole, palabra escrita, hablada, el ejemplo personal, etc.

Desarrollo de la teoría

La teoría de los memes está siendo desarrollada por varios investigadores, que la unen a las tesis de Lumsden y Wilson o que las vinculan con los estudios de Luigi Luca Cavalli-Sforza. Además del mismo Dawkins, F. T. Cloak, J. M. Cullen, E. Moritz, A. Lynch y algunos otros autores, son los representantes de esta concepción de la transmisión y evolución cultural.

Como explicación de la evolución de la cultura, todavía aparece como una pre-teoría en fase de acumulación de datos y de elaboración de un aparato matemático suficiente. Los estudios de Cavalli-Sforza y Marc Feldman proporcionan una buena base de partida para el estudio cuantitativo de la transmisión y evolución cultural, aunque estos autores no defienden exactamente la teoría principal de los memes de Dawkins. En cualquier caso estos estudios iniciados desde la perspectiva de la genética, la sociobiología y la etología son la primera aproximación no meramente cualitativa al proceso de la transmisión y evolución cultural, y pretenden ampararse en la tradición científica del evolucionismo.

Pero mientras los procesos evolutivos biológicos se rigen siempre por el modelo darwiniano, la evolución de la cultura, con intervención humana directa, parece seguir a veces un modelo de tipo lamarckiano de transmisión de caracteres adquiridos, lo que permite una evolución rapidísima —potenciada por la velocidad casi instantánea de los medios de comunicación— comparada con los procesos darwinianos. En cualquier caso, la constitución genética humana está determinada por unos 3.000 millones de nucleótidos procedentes del ADN materno y otros tantos procedentes del ADN paterno. Pero las neuronas del sistema nervioso son 100 veces más numerosas y las conexiones entre ellas todavía muchísimo más. De ahí que intentar la creación de un modelo matemático que permita entender la evolución cultural, sea todavía una empresa muy difícil que, no obstante, empieza a ser acometida por los autores mencionados y por los teóricos de la inteligencia artificial.

Filósofos como Daniel Dennett, Donald Davidson y Jesús Mosterín han contribuido a desarrollar una teoría de la cultura que saca partido a la noción de meme. En particular, y según Mosterín, la cultura actual de un individuo en un momento determinado sería el conjunto de los memes presentes en el cerebro de ese individuo en ese momento. A su vez, la noción vaga de cultura de un grupo social es analizada por el mismo autor en varias nociones precisas distintas, definidas todas ellas en función de los memes presentes en los cerebros de los miembros del grupo.[1]

Otras teorías similares

Otros autores han señalado una idea semejante y han propuesto otros términos para designar estas unidades mínimas de información cultural. Así, por ejemplo, Edward O. Wilson y C.J. Lumsden han propuesto el término culturgen, y aunque en las obras de dichos autores hay un más amplio tratamiento cuantitativo de la transmisión de los culturgenes, se ha acabado imponiendo la terminología de Dawkins, aunque no todos los defensores de la teoría memética compartan todas las tesis de dicho autor.

Críticas a la teoría de los memes

La utilización de la teoría de los memes se ha extendido por varias ramas de la ciencia y el pensamiento, pero no es aceptada universalmente, ni siquiera en el contexto de los estudios evolucionistas. Para algunos es una simple ocurrencia de Dawkins, un paralelismo innecesario que intentaría extrapolar al mundo de la cultura su teoría de los genes egoístas, lo que incluso podría llevar a conclusiones indeseables si se aplica al mundo de la política.[2] De todos modos, y con independencia de las ideas de Dawkins, en un contexto dado de análisis cultural parece difícil prescindir de alguna noción de unidad o trozo elemental, al que unos llaman rasgo cultural, otros, variedad cultural, otros, culturgen y otros muchos, meme. Desde un punto de vista científico, lo relevante parecen ser los análisis y resultados a los que se llegue, más bien que la cuestión nominalista de la terminología empleada.

Publicado en Astrofísica, Ciencia

Somos dueños de nuestra propia realidad:La conciencia y la elección.Dos escenarios posibles.La elección es personal


Tras analizar todos los estudios disponibles sobre visión remota, canalización y tratando de unificar las posiciones existentes, llegamos a coincidir de forma unificada con las posiciones del Instituto Farsight.

Somos dueños de nuestra propia realidad y responsables de nuestra elección. Existen dos realidades claramente posicionadas en el marco de la conciencia y el futuro del ser humano. En este proceso de toma de responsabilidad, conviven dos escenarios:

a).La realidad positiva: El proceso de integración del hombre con la naturaleza y el Universo (Convergencia), que llevará a un escenario de prosperidad basada en el amor la solidaridad y la unidad en convergencia armónica. (La línea temporal a)

b).Un escenario de catástrofes, en el que en base a la negación de la conciencia se busquen planteamientos divergentes. (La línea temporal b).

Ambos dos escenarios constituyen dos claras realidades de posicionamiento que se traducen en proyectos, iniciativas y están encaminadas a un destino que con nuestra mente transformamos y materializamos. La elección es individual, pues cada ser humano decide libremente sin poder imponer posiciones al otro.

Exponemos aquí este documental que expone de forma didáctica la existencia de dos realidades opuestas ante las que proyectar nuestra elección: Ambas son reales, ambas son la consecuencia de nuestra elección interior.

La libertad, la conciencia y el respeto. La solidaridad y el amor son los intangibles que nos harán crecer como civilización.