c9255c9d7a5c0b3ee23444e13aaeafad

Fuente: Behavioural Brain Research
Referencia: Volumen 299, número , página(s) 27–31
Fecha: Febrero 2016

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Houston y publicado en la revista Behavioural Brain Research, analiza la relación entre salir a correr y el cerebro, determinando que la temperatura ambiental influye en los beneficios neuronales que provoca este ejercicio.

Las investigaciones, realizadas en ratas, han demostrado que, contrariamente a lo que en un inicio pudiera creerse, la realización de ejercicio en condiciones térmicas altas (37,5ºC) o bajas (4,5ºC) genera una mayor cantidad de nuevas células y neuronas inmaduras (recién diferenciadas). Este ejercicio fue desarrollado durante menor período de tiempo y a un ritmo menor. Por lo que los investigadores sugieren que la realización de ejercicio en estas condiciones puede acelerar los beneficios cerebrales de ejercicio.

b05679395e3871327ce3ac351f1b85c4

El ejercicio proporciona una gran cantidad de beneficios al cerebro, incluyendo el aumento de la neurogénesis (formación de nuevas neuronas) en la región del cerebro denominada hipocampo, lo que se ha vinculado con la mejora de la cognición. El equipo de Houston ha demostrado que hacer ejercicio de un modo específico tiene ventajas para el cerebro de las personas. Una estrecha relación que podría beneficiar a pacientes sometidos a quimioterapia, o pacientes que han sufrido algún tipo de accidente cerebrovascular, en los que dichas capacidades se ven disminuidas.

Los investigadores estadounidenses establecen que un tipo de ejercicio a un ritmo bajo y en un recorrido relativamente corto es el que generará tales beneficios. De ahí que, realmente, se trata de dos concepciones del ejercicio distintas y no es conveniente confundirlas.

30dcc4fb35ff3dd7c4b379db272f4119

Cuando realizamos ejercicio aumenta la temperatura corporal de nuestro organismo de forma considerable. Algo que nuestro propio cuerpo debe regular ya que el cerebro puede verse dañado fácilmente con los cambios de temperatura, pues las funciones llevadas a cabo por el cerebro se producen en un rango de temperatura relativamente estrecho.

Pues bien, para llevar a cabo este control térmico nuestro cuerpo dispone de una serie de mecanismos controlados por el hipotálamo. Digamos que actúa de forma parecida al termostato de una casa.

Teniendo en cuenta esto y añadido al hecho que una mejora en la neurogénesis está vinculada con una mayor cognición, el equipo de investigación de la Dra. Leasure, realizó un estudio con ratas. A partir de éste comprobaron que la realización de ejercicio a bajas temperaturas (4,5°C) podría promover de forma más eficaz la neurogénesis en una parte concreta del hipocampo, denominada dentate gyrus que el ejercicio a temperatura ambiente (20°C).

8e429dd9da85857d561e424ae3326ee6

Estudios previos habían demostrado que eran necesarios entre 10 y 14 días de ejercicio en condiciones normales de temperatura ambiente para obtener un aumento en el número de neuronas inmaduras. Sin embargo, en el estudio realizado por los investigadores de Houston, observaron que correr menos de 500 metros/día en condiciones térmicas frías o cálidas aumentaba el número de estas neuronas.

Visto en este contexto, estos resultados hicieron sugerir a los investigadores que la temperatura ambiente sea fría o cálida podía acelerar los beneficios cerebrales de ejercicio. Entonces. ¿Cuál es la aplicación práctica de estos resultados? ¿Quiénes encontrarían una alternativa beneficiosa tras esta aportación científica?

La idea de que el ejercicio podría mejorar los efectos cognitivos de otras terapias es algo ampliamente conocido en el ámbito científico. Así, las personas con movilidad normal podrán beneficiarse con esta práctica. Pero, ¿qué ocurre con aquellas personas en las que por diversos motivos traumáticos han visto su capacidad cognitiva deteriorada acompañada de una reducción de la movilidad?

Paradójicamente, los cerebros que resultarían más beneficiados serían aquellos que, en principio, tendrían menos posibilidades de aprovecharse de los beneficios de esta actividad. Este es el caso de personas que padecen cáncer, en donde los tratamientos, por ejemplo, con radiación cerebral, provocan una disminución de la neurogénesis o aquellas personas que han sufrido una lesión cerebral traumática o apoplejía. Y del mismo modo ocurre cuando envejecemos; un proceso totalmente natural.

Sin embargo, todas estas personas afectadas de una forma u otra a nivel físico, comparten un mismo problema. Y es que tienen limitaciones de movilidad. Por lo que su capacidad para soportar una actividad física es mínima o, desde luego, muy baja. Esto hace que la capacidad para aprovechar los beneficios que el ejercicio aporta al cerebro se vea muy disminuida.

Los resultados obtenidos por este equipo de investigadores aportan una luz de esperanza para estos pacientes. Y sugieren un simple medio para maximizar los beneficios del ejercicio y reducir al mínimo el tiempo de ejercicio. Lo que podría ser útil para descubrir rutas que aceleren los beneficios neuronales del ejercicio.

Para acceder al texto completo es necesario consultar las características de suscripción de la fuente original: http://www.sciencedirect.com/science/journal/01664328

 

Etiquetas →
Fuente:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s