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Pío Baroja,”el Árbol De La Ciencia”


 

 

 

P. Baroja, “el Árbol De La Ciencia”
“El árbol de la ciencia”

“… Esa tendencia natural a la mentira, a la ilusión del país pobre que se aísla, contribuía al estancamiento, a la fosilización de las ideas.
Aquel ambiente de inmovilidad, de falsedad, se reflejaba en las cátedras. Andrés Hurtado pudo comprobarlo al comenzar los estudios de Medicina. Los profesores del año preparatorio eran viejísimos; había algunos que llevaban cerca de cincuenta años explicando.
Sin duda no los jubilaban por sus influencias y por esa simpatía y respeto que ha habido siempre en España por lo inútil.”

(1ª parte, cap II)

El fragmento pertenece a la primera parte de la obra, al primer día que el protagonista acude a la facultad. Tanto él como sus compañeros se sienten expectantes, con ciertas ilusiones. Creen que ése es el primer día de su vida de adultos. Pero pronto se van dando cuenta de la desorganización general, incluso a la hora de distribuir las aulas. En ese mismo capítulo, el narrador autobiográfico que es Baroja comenta que la cultura europea estaba restringida en España y que todo el conocimiento se centraba en cuestiones técnicas, en aspectos empíricamente demostrables. La libertad de pensamiento no existía, incluso los periódicos ofrecían una visión parcial de los hechos. Sin embargo, los españoles se autoengañaban creyéndose los mejores y consideraban que si Francia o Alemania les menospreciaban es por una especie de mala fe internacional. El atraso que sufría el país y que aquí se critica, se refleja en la edad de los profesores. El último párrafo recoge las palabras más críticas y crueles contra el sistema de enseñanza universitario, al que acusa de corrupción e inutilidad.

“El árbol de la ciencia”, publicada en 1911, de marcado tono autobiográfico y de carácter filosófico, refleja bien las preocupaciones de Baroja, que se proyectan en Andrés Hurtado, un personaje perdido en un mundo absurdo que no hace sino acumular desengaños, tanto en su ambiente familiar, como entre…

El Árbol De La Ciencia. Pio Baroja
PÍO BAROJA
El árbol de la ciencia
Edición conmemorativa del centenario del nacimiento de Pío Baroja: 1973
Caro Raggio, Editor, Madrid
Ediciones Castilla, S.A., Madrid
ISBN: 84-7035-029-3 Depósito Legal: M. 38.896-1973
© Herederos de Pío Baroja

Primera parte: La vida de un estudiante en Madrid 5
I.- Andrés Hurtado comienza la carrera 5
II.- Los estudiantes 7
III.- Andrés Hurtado y su familia 9
IV.- En el aislamiento 10
V.- El rincón de Andrés 11
VI.- La sala de disección 13
VII.- Aracil y Montaner 17
VIII.- Una fórmula de la vida 20
IX.- Un rezagado 22
X.- Paso por San Juan de Dios 25
XI.- De alumno interno 27
Segunda parte: Las carnarias 31
I.- Las minglanillas 31
II.- Una cachupinada 32
III.- Las moscas 35
IV.- Lulú 37
V.- Más de Lulú 39
VI.- Manolo el Chafandín 41
VII.- Historia de la Venancia 43
VIII.- Otros tipos de la casa 44
IX.- La crueldad universal 47
Tercera parte: Tristezas y dolores 51
I.- Día de Navidad 51
II.- Vida infantil 54
III.- La casa antigua 56
IV.- Aburrimiento 58
V.- Desde lejos 60
Cuarta parte: Inquisiciones 62
I.- Plan filosófico 62
II.- Realidad de las cosas 64
III.- El árbol de la ciencia y el árbol de la vida 66
IV.- Disociación 70
V.- La compañía del hombre 71
Quinta parte: La experiencia en el pueblo 73
I.- De viaje 73
II.- Llegada al pueblo 74
III.- Primeras dificultades 77
IV.- La hostilidad médica 79
V.- Alcolea del Campo 82
VI.- Tipos de casino 86
VII.- Sexualidad y pornografía 88
VIII.- El dilema 88
IX.- La mujer del tío Garrota 90
X.- Despedida 94
Sexta parte: La experiencia en Madrid 96
I.- Comentario a lo pasado 96
II.- Los amigos 99
III.- Fermín Ibarra 102
IV.- Encuentro con Lulú 103
V.- Médico de higiene 105
VI.- La tienda de confecciones 106
VII.- De los focos de la peste 108
VIII.- La muerte de Villasús 110
IX.- Amor, teoría y práctica 112
Séptima parte: La experiencia del hijo 116
I.- El derecho a la prole 116
II.- La vida nueva 117
III.- En paz 120…

El Árbol De La Ciencia
“El árbol de la ciencia” como el libro mas acabado y completo de todos los suyos. Sin que logre desbancar en mi corazón a “La busca“, la relectura de esta obra me ha descubierto en efecto un libro que resume de manera perfecta no sólo el estilo de Baroja, sino sobre todo su pensamiento, su postura ante la vida, su compromiso con la realidad social que le toco vivir. Un compromiso que, lamentablemente, se echa mucho de menos en nuestros escritores contemporáneos.
“El árbol de la ciencia” narra la vida del joven Andrés Hurtado, desde que comienza sus estudios de medicina, hasta el final de los mismos, su primer trabajo como médico rural en un pueblo manchego, su vuelta a Madrid y el desempeño de su oficio como médico de un seguro para gente humilde o como médico de Higiene.
Hurtado es un joven sensible, reflexivo, al que la observación de lo que acontece a su alrededor va volviendo antisocial. Durante sus estudios, comprende el atraso científico en que vive inmersa España. La idea de este atraso se desarrolla a lo largo del libro, achacándola a la falta de interés de los catedráticos que preparan a las nuevas generaciones, que se sirven de materiales de estudio obsoletos y oscurantistas, así como a la imposibilidad de desarrollar ninguna investigación en un país donde el progreso está mal visto por atentar contra la moral imperante y donde el capital no se invierte jamás en nada experimental, pues se busca la ganancia segura.
La experiencia como médico rural contribuye a agudizar el desencanto de Hurtado. La vida asfixiante de un pueblo manchego donde la probidad o la honradez no son valores, donde sólo se respeta el dinero, donde los ricos oprimen a los pobres sin que estos exhalen una queja, solivianta el espíritu de justicia que caracteriza al protagonista.
El regreso a Madrid, donde ejerce como médico de Higiene dando el certificado de salud a prostitutas, y como médico de un seguro para gente humilde, le pone en contacto con lo más bajo de la sociedad. La…

El Árbol De La Ciencia
INTRODUCCIÓN: La obra narrativa El árbol de la ciencia fue publicada por primera vez en 1911, por lo que la podemos situar a principios del siglo XX.
Como Pío Baroja pertenece a la Generación del 98 podemos encuadrar esta obra dentro del Modernismo
Literario, ya que muy a menudo las obras de los autores de la Generación del 98 están asociadas con esta corriente.

PEQUEÑA BIOGRAFÍA DEL AUTOR:

Pío Baroja (1872−1956), novelista español, considerado por la crítica el novelista español más importante del siglo XX.
Nació en San Sebastián (País Vasco) y estudió Medicina en Madrid, ciudad en la que vivió la mayor parte de su vida. Su primera novela fue Vidas sombrías (1900), a la que siguió el mismo año La casa de Aizgorri. Esta novela forma parte de la primera de las trilogías de Baroja, Tierra vasca, que también incluye El mayorazgo de Labraz (1903), una de sus novelas más admiradas, y Zalacaín el aventurero (1909). Con Aventuras y mixtificaciones de Silvestre Paradox (1901), inició la trilogía La vida fantástica, expresión de su individualismo anarquista y su filosofía pesimista, integrada además por Camino de perfección (1902) y Paradox Rey (1906).
La obra por la que se hizo más conocido fuera de España es la trilogía La lucha por la vida, una conmovedora descripción de los bajos fondos de Madrid, que forman La busca (1904), La mala hierba (1904) y Aurora roja (1905). Realizó viajes por España, Italia, Francia, Inglaterra, los Países Bajos y Suiza, y en 1911 publicó El árbol de la ciencia, posiblemente su novela más perfecta. Entre 1913 y 1935 aparecieron los 22 volúmenes de una novela histórica, Memorias de un hombre de acción, basada en el conspirador Eugenio de Avinareta, uno de los antepasados del autor que vivió en el País Vasco en la época de las Guerras carlistas. Ingresó en la Real Academia Española en 1935, y pasó la Guerra Civil española en Francia, de donde regresó en 1940. A su regreso, se instaló en Madrid, donde llevó una vida alejada de…

El Árbol De La Ciencia

[pic]

La novela “El árbol de la ciencia” pertenece al género literario narrativo por varias razones: porque refleja una realidad, ofrece un paralelismo entre la vida del autor y de sus personajes, esta escrita en prosa y dentro de este género pertenece a la novela, ya que es una narración extensa de género épico, es decir, cuenta hechos de unos personajes, analizando comportamientos y actitudes, aunque debemos señalar que su asunto no es ficticio sino que se corresponde con hechos y se sustenta en asuntos verdaderos o verosímiles.
La obra es un relato de unas 304 páginas, dividida en 7 partes y dando una cabida de 53 capítulos.

Esta novela es la viva imagen de Baroja, una autobiografía del escritor, pudiendo cambiar el nombre del personaje principal, Andrés Hurtado por el mismo autor. Es una novela filosófica, ya que como bien intenta hacer la filosofía, intenta averiguar el sentido de la vida, los comportamientos, etc. Baroja, gran seguidor de Kant y Schopenhauer, introduce a estos filósofos, entre otros, en un su obra, para intentar aclarar conceptos existenciales. La novela provoca en el lector gran pesimismo, cosa que desarrolla el autor, por su personalidad, y dando pinceladas a los paisajes de la época. Muestra la vida a través de un joven como una corriente tumultuosa e inconsciente, donde todos los personajes representan una comedia que no comprenden o la vida en general, y sobre todo la del personaje principal, le parece una cosa fea, turbia, dolorosa e indominable i el único lugar donde se siente bien es la soledad de su habitación, mirando por la ventana y dedicando largas horas al estudio.

En el contexto de la obra, hace la idea o semejanza de una gráfica, la cual va descendiendo, desde la base de la soledad del personaje principal, la muerte de su madre, el rechazo de su familia i la muerte del hermano menor, Luis, al que adoraba. El único apoyo que le queda es el de su tío Iturrioz. En este descenso también se introduciría la llegada a la…

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Publicado en Literatura, Poesía

Figuras destacadas,poesía de escombros en 2009


Poesía número 1

Título: “Not Far”

Descripción: Amistades deshechadas

No muy lejos

de lo que alcanza mi vista

veo el puente del Duero

y te veo a ti Paula

entre los reflejos de la

corriente añíl de mis ojos

al ver el arcoiris de los tuyos,

bebemos los dos

larga y tendida mente

de un sueño terco,lindo,

fuerte salido del mar

que equivoca nuestros sentidos,

Rompo con la fuerza de mis brazos

el costado pleno del agua

al salir desnudo

me encuentro contigo

y nos protegen pero aprisionan

los vestidos mojados de la piel

humedad del rocío blanco

limpio como el agua

vuelvo la mirada en mi

veo mi casa seca

vuela mi alma hacia ti

a tierra firme

un suspiro azul bonito

mi madre y tu.

(10 Nov,2009)

Poesía número 2

Título: “Between the sweet taste of chocolate”

Descripción: Amistades olvidadas

Llegó el momento de las formas,

del ver de mis maneras y mi mente,

hacer combates con mi sueño,

visiones calladas,

fiestas lejanas,

Hoy vuelvo como petróleo,

a los petroleros y temo caer,

como la música callada,

cuando suena una gota negra y blanca,

que realza el retrato del niño,

con una lógica censura,

de la locura humana.

No son más que improperios,

sacados de María Moliner,

y excelencias de ella,

ante cualquier existencialista,

tratando amigos con problemas,

intelectuales,indiferentes,mentales,

despreciables y de tedio,

yo sólo puedo ver desde

el realismo,realistas.

Mentes poéticas del psicoanálisis.

Que manera de vivir discutiendo,que

manera de perder la locura.

El tiempo sobrecoge y me asusta,

me sustenta el presente,

como un témpano y

el calor a gotas de mi vida.

Autor:Juk Nery

(14 Nov, 2009)

Publicado en Ciencia, Cultura y Difusión, Investigación, Literatura, Medicina, Psiquiatría, Salud Mental, Salud y bienestar

Fuller,G. Exploración neurológica fácil/trastornos del sueño


LIBROS-MEDICINA-NEUROLOGÍA

Puntos Clave

•Esta práctica obra supone una guía concisa y sumamente ilustrada cuyo objetivo es ofrecer una visión sencilla que permita a un estudiante de medicina o a un médico joven llevar a cabo el examen neurológico sin dificultad.
•Se centra en cómo llevar a cabo la parte neurológica de un examen físico. Cada capítulo comienza con una breve información sobre antecedentes, seguida por un apartado que se titula «Qué hacer» y lo explica describiendo un caso sencillo y otro con anormalidades.
•Una buena entrada en el complejo mundo de la neurología para estudiantes de Medicina y, sobre todo, residentes en los años iniciales.

Índice

1. Historia y examen. 2. Lenguaje. 3. Estado mental y funciones superiores. 4. Marcha. 5. Nervios o pares craneales: General. 6. Nervio craneal I: Nervio olfatorio. 7. Nervios craneales: Ojo 1. Pupilas, agudeza visual, campos. 8. Nervios craneales: Ojo 2. Fondo de ojo. 9. Nervios craneales III, IV, VI: Movimientos oculares. 10. Nervios craneales: Nistagmo. 11. Nervios craneales V y VII: Cara. 12. Nervios craneales VIII: Nervio auditivo. 13. Nervios craneales IX, X, XII: Boca. 14. Nervio craneal XI: Nervio accessorio espinal. 15. Aparato motor: Generalidades. 16. Aparato motor: Tono. 17. Aparato motor: Brazos. 18. Aparato motor: Piernas. 19. Aparato motor: Reflejos. 20. Aparato motor: Resultados y su significado. 21. Sensibilidad: Generalidades. 22. Sensibilidad: Resultados y su significado. 23. Coordinación. 24. Movimientos anormales. 25. Signos especiales. 26. Sistema nervioso autónomo. 27. Paciente inconsciente. 28. Resumen del examen neurológico inicial. 29. Aprobar los exámenes académicos. Bibliografía y referencias adicionales. Índice alfabético.

Contenidos

Esta práctica obra supone una guía concisa y sumamente ilustrada cuyo objetivo es ofrecer una visión sencilla que permita a un estudiante de medicina o a un médico joven llevar a cabo el examen neurológico sin dificultad. Es inevitable que, cuando se intenta simplificar la gama de los resultados neurológicos y su interpretación, no se puedan prever todas las situaciones posibles. Este libro se ha pensado para tratar de adaptarse a las situaciones más comunes e intenta advertir sobre las dificultades habituales. Se centra en cómo llevar a cabo la parte neurológica de un examen físico. Cada capítulo comienza con una breve información sobre antecedentes, seguida por un apartado que se titula «Qué hacer» y lo explica describiendo un caso sencillo y otro con anormalidades. Las anormalidades que pueden encontrarse se describen después en el apartado «Resultados», y finalmente el apartado «Qué significa/n» interpreta los resultados y propone posibles enfermedades. Además, incluye esquemas claros y diagramas de flujo e incorpora errores comunes y recuadros con consejos. Supone una buena entrada en el complejo mundo de la neurología para estudiantes de Medicina y, sobre todo, residentes en los años iniciales.

Recomendado para

•Neurólogos
•Estudiantes de Medicina

LIBROS RELACIONADOS

Chokroverty,S.

Medicina de los trastornos del sueño

Puntos Clave

•Tratado sobre las enfermedades del sueño, que contiene una parte conocimientos de ciencias básica, una parte técnica y una parte clínica.
•Bajo la autoridad del Dr Chokroverty se agrupan las contribuciones de 50 reputados profesionales en disferentes disciplinas como la neurología, la neurofisiología, la neumología, ORL y psiquiatría.
•Un abordaje multidisciplinar que contiene Expert Consult, recurso online en inglés.

Índice

Contenidos

La obra se presenta en su 3ª ed como un tratado sobre las enfermedades del sueño ( o de medicina del sueño)que contiene una parte de conocimientos de ciencias básica-muy importantes para conoder los fundamentos de la disciplina; una parte técnica, que abarca los aspectos técnicos de las pruebas del sueño y una parte clínica, que describe extensamente todas las diferentes enfermedades del sueño. Se considera como la obra de referencia en la disciplina, ya que cuenta con la autoría del Dr Chokroverty, de contrastada reputación internacional. Se presentan las últimas novedades y avances en este campo tan novedoso y emergente en nuestro país como es la medicina del sueño; la organización del libro y su abordaje multidisciplinar lo convierten en la obra de referencia para todo aquel profesional vinculado con esta disciplina. Se incorporan capítulos como la Deprivación y Falta de Sueño, El sueño y la consolidación de la memoria, la importancia de las técnicas d eneuroimagen en el estudio del sueño y de los trastornos de éste, la relación entre nutrición y sueño, la evolución del sueño desde el nacimiento hasta la adolescencia y el sueño en la mujer. Como reflejo de este abordaje multidisciplinar y bajo la autoridad del Dr Chokroverty se agrupan las contribuciones de 50 reputados profesionales en disferentes disciplinas como la neurología, la neurofisiología, la neumología, ORL y psiquiatría. La presente edición incorpora ExpertConsult con el acceso a todo el contenido del libreo, a todas las imágenes, permitiendo hacer búsquedas rápidas, y consultar abstracts de PubM ed con el fin de aumentar el número de referencias bibliográficas.

Recomendado para

•Neurología
•Otorrinolaringología
•Neumología

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El árbol de Mesh


EL ÁRBOL DE MESH:

Escrito por mesh el 29 sep 2008

En vida el árbol otorgado creció,
“mampostura” universal.
Te tumbaron amigo mío,
y todavía das la sombra,
impetuosa del alarde
creciste conmigo,
tus hojas sucumbieron
como amapolas,
ridículas plantas
que recogen tu nectar
de tu corta podredumbre,
susodicho árbol,
de grandes y secos ramajes
te apaciguen las letras
que en tu costado florecieron,
un día te observé
y creí que te vengarías
de verte así dándome vida.

Publicado en Ciencia, Cultura y Difusión, Investigación, Literatura, Medicina, Organizaciones

Médicos españoles bajo la Inquisición


 

 

 

 

 

 

Médicos españoles bajo la Inquisición.

Ángel Rodríguez Cabezas

La Inquisición en España empieza con los Reyes Católicos aunque otros movimientos inquisitoriales aparecieron antes en Europa. El papel de la Medicina en la Inquisición española fue doble, mientras unos médicos no dudaron desde el principio en declararse colaboracionistas con el sistema, en su propio beneficio, otros fueron víctimas del proceso investigador y represor del Santo Oficio. No se comprende bien por qué no fueron más los médicos perseguidos por la Inquisición española, toda vez que la mayor parte de ellos eran de origen semítico

Madrid (4-3-11).- Aunque la Inquisición en España empieza con los Reyes Católicos, otros movimientos inquisitoriales, poco coligados entre sí, aparecieron antes en Europa. Estos últimos se inician como el enunciado de una clara intolerancia religiosa a la herejía, aunque pronto engloban también a los discrepantes que se desvían de los patrones de la conducta social previamente establecida. De esta forma, como luego ocurrió también en España, la Inquisición religiosa europea colabora con el poder civil en perfecta simbiosis.

En Europa, Lucio III, en 1184, promueve en Verona un concilio para luchar contra los herejes cátaros y sus ideas maniqueístas, surgiendo ya un germen de Inquisición episcopal. Como la herejía avanza alarmantemente, en 1197, el Papa Alejandro III convoca el Concilio de Letrán, donde se recomienda oponerse a los herejes, confiscar sus bienes y reducirlos a servidumbre.

No obstante, el carácter de Inquisición romana sólo se logra cuando Honorio III encomienda a los dominicos la organización de todo un sistema para combatir la herejía. Más tarde, Gregorio IX implica también a los franciscanos, con lo que ambas órdenes adquieren naturaleza autónoma en el ejercicio contra las creencias heterodoxas.

Pronto la Inquisición se extiende por Europa, excepto Inglaterra, actuando desde el principio con dureza, de forma cruelmente ejemplarizante, quemando a los herejes en la hoguera.

En España fueron decisivos los siglos XIV y XV, cuando se fragmenta la convivencia entre judíos, moros y cristianos –cuyas causas no es momento de analizar ahora–. En el siglo XIV se suceden persecuciones contra los judíos bajo cualquier pretexto. Cunde el miedo entre judíos y moros, que para evitar animosidades se convertían al cristianismo: los conversos. A pesar de ello, en 1492 se decreta la expulsión de unos cien mil judíos del territorio de Castilla y Aragón. Los que quedaron no tuvieron otra opción que adquirir la condición de judíos conversos (marranos), falsos conversos la mayoría. Tal comportamiento, junto con las denuncias que atribuían a los judíos la ocupación de puestos importantes en la jerarquía eclesiástica, motivó que Fray Tomás de Torquemada comprometiese a los Reyes Católicos a solicitar al Papa Sixto IV la introducción de la Inquisición en Castilla, lo que hizo promulgando la bula Exigit sincerae devotionis. Así fue como se instauró el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Castilla que, aun-que reconociendo la jurisdicción vaticana, dependía a todos los efectos de los reyes de Castilla. Tal arraigo adquirió esta institución en España, que tuvieron que pasar tres siglos hasta su abolición definitiva (1478-1834).

El papel de la Medicina en la Inquisición española
Fue doble. Mientras unos médicos no dudaron desde el principio en declararse colabo-racionistas con el sistema, en su propio beneficio, otros fueron víctimas del proceso investigador y represor del Santo Oficio. No se comprende bien por qué no fueron más los médicos perseguidos por la Inquisición española, toda vez que la mayor parte de ellos eran de origen semítico.

La Medicina de la época fue, pues, a la vez víctima y aliada de la Inquisición. Cuando es aliada deja de funcionar como ciencia libre e independiente, se subordina al poder inquisitorial, al eclesiástico y al civil. La Medicina se judicializa y la Inquisición se “medicaliza” cuando razona sus prácticas a través de supuestas evidencias médicas.

De forma cuantitativa la Inquisición no afectó demasiado a los médicos españoles o que ejercían en las diferentes tierras de Castilla. Fueron pocos los que sufrieron, previa la cárcel secreta, los métodos clásicos de tortura: garrucha, toca o tortura de agua y potro. Generalmente bastaba, sobre todo en los ancianos, aplicarles in conspectu tormentorum, (presenciar algunos de los habituales tormentos) para lograr la confesión y el arrepentimiento.
Algunos médicos fueron perseguidos, o al menos investigados por el Santo Oficio, por el contenido de lo publicado en sus libros, aún de forma fragmentaria. En el mejor de los casos, el libro era incluido en algunos de los Índices de libros prohibidos (el “Gran Índice” de 1559, el “Índice de Quiroga” de 1583 y el “Índice Tridentino” de 1564), donde se prohibían algunas obras in totum, o sólo donec corrigatur. “El Examen de los ingenios para las ciencias” (1575) de Juan Huarte de San Juan se incluyó en el Índice de 1583 por la relación que el autor establecía entre vida anímica y temperamento corporal. También se vio incluida en el Índice “La Celestina” (1632) e incluso el propio “Quijote” por un pasaje en el que D. Quijote recomienda a Sancho: “…las obras de caridad que se hacen tibia y flojamente no tienen mérito ni valen nada…”.

Médicos perseguidos por la Inquisición

Francisco López de Villalobos

Nació probablemente en un pueblo de la provincia de Zamora, en 1474, hijo de médico. Fue judío converso, condición que nunca ocultó. A los diecinueve años compuso su “Sumario de la Medicina” o “Tratado de la Bubas” (Salamanca, 1498). Ejerció en la corte con gran prestigio hasta los setenta años de edad –en la corte de Fernando II de Aragón y luego en la del emperador Carlos I–, es decir, hasta 1544 en que publicó su despedida del mundo, que lo hace con grandes dosis de amargura y melancolía. La causa de ello la explica en la “Carta Décima”, de las famosas “Epístolas” (1514) y que no es otra que el haber sido perseguido por la Inquisición.

Fernando de Aragón

Poco se sabe de este médico, aunque sí lo suficiente para el asunto que nos ocupa. Fue médico del Papa León X que fue precisamente el que expidió unos “breves” fechados en julio de 1519 manifestando que el tribunal del Santo Oficio se ciñese a los cánones y sentenciase con arreglo a derecho civil y eclesiástico reconocido en el orbe cristiano.

Uno de estos breves está expedido al Rey D. Carlos, otro al Cardenal Adriano de Tortosa y el otro a los inquisidores de Zaragoza, inhibiéndolos del conocimiento de varias causas que el Papa se reserva a sí mismo para juzgarlas, despojando de su conocimiento a los inquisidores. El buen Pontífice León X murió dos años después (1521) sin haber podido conseguir la reforma de la Inquisición.

Cristóbal Losada

Fue médico de gran crédito en Sevilla, sin que se sepa dónde nació. En 1557 se descubrió en Sevilla una secta o iglesia protestante, y en consecuencia fueron penitenciados muchos individuos, entre ellos Cristóbal de Losada, discípulo del doctor Ejidio Gil, canónigo magistral, hombre de rara virtud, compañero del doctor Constantino de la Fuente, confesor que había sido del emperador Carlos V y del que el mismo emperador dijo: “Si Constantino es hereje, es grande hereje”.

Juan de Nichólas y Sacharles

Nació en la segunda mitad del siglo XVI. Publicó primero en latín y luego en inglés en 1621 “El español reformado”. De ahí tomamos todo lo que de él sabemos referente al propósito que nos ocupa. Profesó de fraile jerónimo y ejerció su ministerio sacerdotal en El Escorial, aunque nada consta de él en los libros de actas, lo que no es de extrañar, pues los superiores debieron saber lo que fuera de España hizo este fraile.

A los veintiséis años conocía latín, griego, retórica, poética, lógica, la filosofía de Aris-tóteles y comenzó a estudiar Medicina y Teología. Por la lectura de “Dos Tratados” de Cipriano de Vera empezó a dudar de los principios cristianos, cayendo enfermo, por lo que pidió licencia de dos meses para irse al lugar de su nacimiento. Concluida la licencia, en lugar de regresar al monasterio, viajó por Francia e Italia en pos de encontrar la verdad, abrazando públicamente en Mompeller la Iglesia Reformada, a la par que retomaba sus estudios de medicina, graduándose de bachiller en Medicina en Mompeller y doctorándose en la Universidad de Valencia del Delfinado, o Viena del Delfinado.

Miguel Serveto y Reves

Aún hoy piensan algunos que a Miguel Serveto le ejecutó la Inquisición española por sus teorías científicas. No fue así, ni fue la Inquisición española sino la europea la que le lleva a la hoguera. El delito no fue de carácter científico sino contenido en sus pensamientos teológicos. Nació en Villanueva de Sigena o de Aragón en 1511. Por línea materna descendía de la familia judeoconversa de los Zaporta, lo que no sirvió para modificar su final inquisitorial.

Diego Mateo López Zapata

Nació en Murcia en 1666. Estudió filosofía en Valencia y Medicina en la Universidad de Alcalá. Pronto adquirió gran renombre en las artes de curar, tanto que a los dos años de haber terminado sus estudios académicos le encargaron sus maestros, los médicos de cámara de Carlos II, la defensa de la Medicina española contemporánea, lo que hizo entre otras acciones publicando una obra, “Verdadera apología en defensa de la Medicina racional filosófica”.

De esta forma, su fama corrió de boca en boca y sus servicios se los rifaban los grandes de la corte. El duque de Medinaceli le tomó como médico de cámara, el conde Lemus le llamaba públicamente el príncipe Eugenio de la Medicina, los doctores le apellidaban el Avicena del siglo. Fue en resumen el médico de moda, siguiendo a D. Felipe V a Valladolid, como integrante de su corte.

Estos son los médicos más famosos de entre los que fueron perseguidos por la Inquisición Española. Como ya se ha dicho, otros, durante tres siglos, colaboraron de forma activa o pasiva, por acción o por omisión con los tribunales del Santo Oficio, pero de éstos ni tenemos constancia ni su papel es digno de ser señalado. Sí lo son y la historia no les ha hecho justicia, en este sentido, los que aquí, de forma concisa quedan reflejados. De cualquier forma sufrieron sentencias injustas y tormentos crueles, en algunos casos por defender lo entonces indefendible: su libertad, su pensamiento.

El 5 de octubre de 1829 un Breve de Pío VIII liquidaba oficialmente desde Roma el Tribunal. Atrás quedaban para las crónicas, 356 años de horror, de sentencias de tribu-nales, de verdades y mentiras y de juicios para la historia.

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“El miedo a lo inexplicado”


Cuento / Narrativa de terror

La música de Erich Zann,el oscuro mundo de H.P. Lovecraft

El miedo a lo inexplicado

Howard Phillips Lovecraft (1890-1937) ha sido uno de los escritores de horror y ciencia ficcción más influyentes del siglo XX. Injustamente ignorado en vida, fue después de su muerte cuando el empuje de algunos amigos y colegas, empeñados en difundir su obra a cualquier precio, consiguió que se le prestara a su narrativa la atención que merecía.

Hoy en día Lovecraft ocupa en el canon de la literatura norteamericana un lugar preeminente: recientemente ha visto publicada parte de su obra en la “Library of America” – una especie de “salón de la fama” literario- donde comparte catálogo con genios de la talla de James Fenimore Cooper, F. Scott Fitzgerald, Herman Melville, Mark Twain o Edgar Allan Poe (además de algún ex-presidente de los EUA)

Biografía de H. P. Lovecraft | Bibliografía de H. P. Lovecraft

EL PENSAMIENTO POLÍTICO DE LOVECRAFT
Por Sergio Armisén (08/10/2007)

A pesar de que ciertos aspectos ideológicos del pensamiento Lovecraftiano –ateísmo, mecanicismo cósmico, compromiso artístico—permanecerán virtualmente inalterados a lo largo de su trayectoria vital, no puede decirse lo mismo de su pensamiento político. El intransigente y reaccionario que adivinamos detrás de los escritos publicados en The Conservative (el magacín que publicó durante sus primeros escarceos con el mundo del periodismo amateur) poco o nada tiene que ver con el pensador relativista que terminó siendo, especialmente durante los últimos años de su vida. Dicha evolución política verá su culminación literaria en el “Lovecraft utopista”; el creador de sociedades no-humanas que tan densamente describe en dos de sus obras cumbre: “En las Montañas de la Locura” y “En la Noche de los tiempos.” Este artículo intentará bosquejar –aunque sea de manera esquemática—la evolución del pensamiento político de un Lovecraft al que le tocó ser testigo de una época especialmente turbulenta en el terreno de las ideologías.

Ellery, Profesor
(personaje)
Vocablo original: Professor Ellery
Acepciones o erratas comunes : Ellery, Profesor Elle.
Fuente: The Lovecraft Lexicon: A Reader’s Guide to Persons, Places and Things in the Tales of H.P. Lovecraft por Anthony Pearsall (New Falcon Publications – 2005)

Profesor de química de la Universidad Miskatónica. Analiza el objeto metálico que le ha traido Walter Gilman -quien a su vez lo trajo consigo desde una especie de “sueño” extradimensional- descubriendo que el objeto esta compuesto de partículas de platino, hierro, telurio y tres metales “desconocidos, de gran peso atómico, los cuales fueron imposibles de clasíficar por métodos qúimicos”. Expone el misterioso objeto en el museo de la Universidad.

Esta biografía es una traducción de la aparecida en el H.P. Lovecraft Centennial Guidebook. Escrita por S.T. Joshi uno de los mayores estudiosos de Lovecraft. Estamos trabajando en mejorar la redacción y la traducción del texto.

La familia Phillips-Lovecraft
Howard Phillips Lovecraft nació a las 9 de la manaña de 20 de Agosto de 1890 en la casa familiar del 454 (entonces numerado 194) de Angell Street en Providence, Rhode Island. Su madre era Sarah Susan Phillips Lovecraft, que podía remontar sus ancestros hasta la llegada de un tal George Phillips a Massachussets en 1630. Su padre fue Windfield Scott Lovecraft, una viajante de Gorham and Company, joyeros de Providence. Cuando el joven Howard tenía tres años su padre sufrió un colapso nervioso en una habitación de hotel en Chicago, siendo ingresado en el Hospital Butler, donde permaneció hasta su muerte el 19 de Julio de 1898. Aparentemente Lovecraft fue informado de que su padre estaba paralizado y comatoso durante este periodo, siendo la realidad que su padre murió de paresia, una variante de la sífilis…(…)

Las vías de que se sirve la literatura de terror para inquietar a sus lectores son variados. Puede tratar de hacerlo por medio de seres sobrenaturales, como el Drácula de Bram Stoker, o mediante siniestros psicópatas, como el Hyde de Robert Louis Stevenson. Pero lo que verdaderamente despierta el pánico entre el público son los sucesos inexplicables.

Se trata de lo que se ha denominado ‘terror materialista‘ –como oposición al ‘espiritualista‘ protagonizado por fantasmas- y en su desarrollo, probablemente, el gran maestro haya sido el norteamericano Howard Phillips Lovecraft (Providence, Rhode Island, 1890-1937).

Whipple V.Buren Phillips inició al jóven Lovecraft en la historia gótica de terror.Foto izq.
Reconocido heredero de su compatriota Edgar Allan Poe, Lovecraft era, además una personalidad singular. Enfermizo desde la infancia y dotado de una desbordada imaginación, con el tiempo su equilibrio psicológico se vería alterado, desarrollando una serie de miedos patológicos que, curiosamente, coinciden con su etapa de esplendor literario.

Su extraordinaria obra constituye todo un hito en la narrativa de terror. Partiendo de los elementos tradicionales del género, lo renovó por completo, introduciendo en él elementos de lo que más tarde se llamaría ciencia-ficción. Así, en la serie sobre los mitos de Cthulhu, verdadera galería de criaturas sobrenaturales que parecen llegadas de otro planeta pero que muy bien podrían pertenecer a un mundo demoníaco oculto al común de los seres humanos.

Pero, en otros casos, busca inquietar al público con fenómenos anormales que nunca se sabe muy bien si proceden de una realidad paralela o, simplemente, son experiencias oníricas de sus protagonistas.

Buena muestra de éstos últimos es La música de Erich Zann, un relato envuelto en la neblina de lo paranormal en el más estricto sentido del término, es decir, próximo a lo normal pero inexplicable.

El protagonista nos cuenta como hace unos años vivía en una casa de huéspedes situada en la Rue d’Auseill, una calle que no ha vuelto a encontrar ni siquiera en los planos. Allí se alojaba un viejo violinista misterioso de nombre Erich Zann que, cuando tañía su instrumento, parecía desencadenar sucesos sobrenaturales.

Pero, en todo el relato, no hallaremos criaturas monstruosas ni seres fantasmales. Tan sólo la descripción de unos hechos inexplicables relatada con el magistral e inquietante estilo de Lovecraft provoca el miedo en el lector. Y es que pocas veces se ha logrado en la historia de la literatura una prosa tan tensa y apropiada para el terror como la del norteamericano, verdadero maestro del género.

La música de Erich Zann
[Cuento. Texto completo]
H.P. Lovecraft

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He examinado varios planos de la ciudad con suma atención, pero no he vuelto a encontrar la Rue d´Auseil. No me he limitado a manejar mapas modernos, pues sé que los nombres cambian con el paso del tiempo. Muy al contrario, me he sumergido a fondo en todas las antigüedades del lugar y he explorado en persona todos los rincones de la ciudad, cualquiera que fuese su nombre, que pudiera responder a la calle que en otro tiempo conocí como Rue d´Auseil. Pero a pesar de todos mis esfuerzos, no deja de ser una frustración que no haya podido dar con la casa, la calle o siquiera el distrito en donde, durante mis últimos meses de depauperada vida como estudiante de metafísica en la universidad, oí la música de Erich Zann.
Que me falle la memoria no me sorprende lo más mínimo, pues mi salud, tanto física como mental, se vio gravemente trastornada durante el período de mi estancia en la Rue d´Auseil y no recuerdo haber llevado allí a ninguna de mis escasas amistades. Pero que no pueda volver a encontrar el lugar resulta extraño a la vez que me deja perplejo, pues estaba a menos de media hora andando de la universidad y se distinguía por unos rasgos característicos que difícilmente podría olvidar quien hubiese pasado por allí. Lo cierto es que jamás he encontrado a nadie que haya estado en la Rue d´Auseil…(…)

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ORDEN DE MALTA I


La Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, más conocida como la Orden de Malta, es una orden religiosa católica fundada en Jerusalén en el siglo XI por comerciantes amalfitanos. Nació dentro del marco de las cruzadas y desde un principio, junto a su actividad hospitalaria, desarrolló acciones militares contra los ejércitos musulmanes árabes, y más tarde también turcos.[1] En la actualidad es reconocida internacionalmente por las naciones como un sujeto de Derecho internacional. Su sede central, que ha cambiado de sitio en varias ocasiones, se encuentra en la ciudad de Roma, Italia, en la Via dei Condotti cerca de la Plaza de España. Ese edificio y el Palacio del Aventino, que funciona como su embajada ante la Santa Sede e Italia, tienen estatuto de extraterritorialidad.

Escudo de la Orden de Malta

NOMBRES

Desde su fundación, la orden y sus miembros han tenido muchos nombres.[2] El nombre oficial de la Orden de Malta es Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta. Ciertas abreviaciones se utilizan a menudo por razones jurídicas, diplomáticas o de comunicación, como por ejemplo Soberana Orden Militar de Malta, Soberana Orden de Malta o, la mayoría de las veces, Orden de Malta.[2]

En un principio, a sus miembros se les llamó Caballeros Hospitalarios (u Hospitalarios), lo mismo que Caballeros de San Juan, La Religión y Giovannitio Gerosolimitani, refiriéndose respectivamente a su santo patrón, a su carácter de hermandad religiosa, y a Jerusalén, donde se fundó la Orden.[2]

Tras la conquista de la isla de Rodas, sus miembros pasaron a ser llamados Caballeros de Rodas y, tras la cesión del archipiélago maltés, Caballeros de Malta.

La Orden ha registrado 16 versiones de sus denominaciones y emblemas. Algunas de ellas son Fratres Hospitalis S. Joannis del Xenodochium Hierosolymitanum (en 1113), Militia Rodiensis Hospitalis S. Ioannis (en 1307), Ordine di San Giovanni di Gerusalemme (en 1802) y Sovrano Militare Ordine di Malta (en 1927).

Asimismo, se ha usado para aludir a esta Orden la denominación de La Religión, en alusión a su carácter de cofradía cristiana.[2]

Los Caballeros de la Orden
defendiendo las murallas de
San Juan de Acre

HISTORIA DE LA ORDEN

La Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, tras la pérdida de la Ciudad Santa pasó su sede a Chipre, luego a Rodas hasta año 1522 que perdieron la isla, pasando su sede a Malta en 1530. Hasta nuestros días ha llegado el nombre abreviado de Orden de Malta ya que fue en Malta donde tenía la sede cuando se hizo famosa por frenar el avance turco en 1565. Los caballeros de la Orden eran conocidos como Hospitalarios y también como Sanjuanistas. En un principio, los hábitos de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, eran negros, con una cruz blanca de ocho puntas (las ocho bienaventuranzas). A partir de 1259, los sanjuanistas cambian la sobrevesta para la guerra por la de color rojo con una cruz blanca que cruza la vestimenta.

Los inicios se remontan a mitad del siglo XI, cuando Jerusalén se hallaba bajo el dominio de los califas de Egipto, antes de su toma por los ejércitos de la Primera Cruzada (1099). Mercaderes amalfitanos hicieron construir una iglesia y un hospital para la atención de los peregrinos de Tierra Santa. Según una leyenda, el hospital adquirió tal prestigio que el Califa donó a fray Gerardo, rector del hospital, un trozo de los muros de la ciudad en el que se comprendía una puerta y las llaves de ésta, confiriendo así al hospital el símbolo de una autonomía y una rudimentaria personalidad que le libraban de injerencias musulmanas. El tal fray Gerardo era un religioso y fue beatificado a su muerte. El hospicio-enfermería estaba administrado por una comunidad de religiosos benedictinos dedicada a San Juan Bautista.

En 1099, los cruzados, al mando de Godofredo de Bouillón, conquistaron Jerusalén. El hospital acogió a los cruzados heridos. Algunos cruzados se unieron a los religiosos y se constituyeron en Orden, adoptando como emblema la cruz octógona. Fray Gerardo pidió al Papa Pascual II que la Orden fuese puesta bajo la tutela de la Santa Sede con la “Protectio Sancti Petri”.

El Papa la concede por medio de la bula “Piæ postulatio”, de 15 de febrero de 1113, con la que la Orden queda sustraída a los avatares del Reino latino de Jerusalén. La Bula -emanada durante una sesión del concilio de Benevento- amplía y confirma los privilegios ya recibidos por parte de los príncipes y de los Patriarcas de Jerusalén, sanciona de un modo solemne un estado de hecho. Por su parte el Papa Calixto II, en 1120, confirmó y amplió los privilegios concedidos por su predecesor.

La bula se refiere a las posesiones de la Orden “en Asia y en Europa”. Se refiere también a la elección de quien tenga que suceder al beato Gerardo y dice: “aquel que los hermanos profesos establecerán, según Dios, que deba ser elegido”. De ello podemos deducir la existencia de una Regla, que no ha llegado hasta nosotros, y la de una comunidad dividida en dos categorías, profesos y no profesos. La Regla fue ampliada y codificada por el sucesor del beato Gerardo, Raimundo de Puy, primero en usar el título de Gran Maestre, y aprobada por el Papa Eugenio II en 1145. Fray Raimundo fue también el introductor de la cruz blanca octogonal, que hasta nuestros días es el emblema de la Orden.

En virtud de esta bula el Hospital se convierte en una Orden exenta.

La situación política, bajo Raimundo de Puy, obligó a asumir funciones militares para la protección de los enfermos, los peregrinos y los territorios cristianos que los Cruzados habían recuperado. Así la Orden de San Juan adquirió el carácter de una Orden de caballería. Los caballeros eran al mismo tiempo religiosos sujetos a los tres votos. De esta manera se convirtió en una persona mixta, una Orden religioso-militar. Sus dos finalidades son el obsequium pauperum y la tuitio fidei.

En 1291, con la caída del Reino cristiano de Jerusalén, en su último baluarte de San Juan de Acre. la Orden se estableció temporalmente en Chipre.

Beato Gerardo,fundador
de la Orden de Malta
en 1084

ORÍGENES

Los orígenes de la Orden se remontan a 1084 cuando mercaderes de Amalfi fundaron en Jerusalén un hospital para peregrinos. El proyecto contó con la aprobación del gobierno del califa Husyafer, que les otorgó una licencia para construirlo junto a la iglesia del Santo Sepulcro. El lugar fue consagrado a San Juan Bautista, razón por la cual su nombre completo fue Orden de San Juan del Hospital de Jerusalén. El padre superior del monasterio, Beato Gerardo, es conocido como el fundador de la Orden de Malta.

La Orden recibió el reconocimiento del Papa Pascual II en 1113,[3] mediante la bula Geraudo institutori ac praeposito Hirosolimitani Xenodochii. Sus miembros adoptaron la regla de San Agustín, el negro hábito y una cruz de paño blanco con ocho puntas, las ocho bienaventuranzas. También recibían el tratamiento honorífico de frey. Su misión fue primero hospitalaria (atención médica a los creyentes que habían peregrinado a Jerusalén), pero desde el gobierno de Raymond du Puy, el segundo Gran Maestre de la Orden, tomó un carácter militar. En 1140 se creó una especie de élite entre sus militantes, una clase especial de protectores, que guardarían la doctrina, las normas y los principios de la Orden. Algunos Caballeros de cada nación, los más fieles y discretos, fueron escogidos para formar parte. Los Escogidos, Los Trinitarios de Jesús. Estos, en 1198, representados por Juan de Mata y Félix de Valois, fundan la Orden Trinitaria.[4] Posteriormente cerca de 1150 el rey Geza II de Hungría fundó la Orden de San Esteban de Hungría tras obtener un hospital en Jerusalén que fue confiado a religiosos y caballeros húngaros. Ésta orden hospitalaria húngara (cuyos miembros eran conocidos como estefanitas), derivó entonces de la Orden de San Juan, convirtiéndose en una poderosa institución en el Reino de Hungría.[5]

Tras la Primera Cruzada los cristianos conquistaron Jerusalén. La situación de inseguridad que caracterizó a este período hizo que se consolidara el carácter militar de la Orden, al que la Santa Sede en un principio había opuesto ciertas reticencias.[4]

TIERRA SANTA Y CHIPRE

La Orden tuvo su primera sede en Jerusalén, en 1142, en el castillo del Crac de los Caballeros,[6] cerca de Trípoli. Tras la conquista de Jerusalén por parte de Saladino en 1187 (en la que murió el Gran Maestre de la orden), pasó a San Juan de Acre, donde se construyó un hospital. Cuando a su vez fue expulsada de allí en 1291,[7] lo mismo que todos los cristianos de Palestina, la Orden se instaló en Chipre.

PRIORATOS Y LENGUAS

Para organizar y canalizar los fondos donados, desde el siglo XIV se fundaron Prioratos o Grandes Prioratos, bailiajes y Encomiendas. Desde un principio el poderío de la Orden vino de las propiedades administradas por estos en Europa. Su doble vocación (militar y religiosa) le ha permitido tener más simpatizantes que las organizaciones puramente eclesiásticas.

En 1301 la Orden instauró un elaborado sistema de sus posesiones basado en las “Lenguas”, que eran grupos geográficos de Prioratos. Desde 1492 existen ocho Lenguas: Provenza, Auvernia, Francia, Italia, Aragón-Navarra, Inglaterra, Alemania, y Castilla, León y Portugal.[8]

RODAS/(Palacio del Gran Maestre en la ciudad de Rodas.Foto.)

En 1310 la Orden se instaló en Rodas. Allí construyó unas fuertes fortificaciones que resistieron varios asedios, las cuales sirvieron como retaguardia a su flota naval. Entre sus acciones más destacadas de este período se encuentran las batallas de las cruzadas en Siria y en Egipto.

Por otro lado, en 1312 Clemente V abolió la Orden de los Templarios, y mediante la bula pontificial Ad vitam designó algunos meses más tarde como heredera de sus bienes a la Orden de los Hospitalarios.[9] La orden de los Hospitalarios, que comienza a ser conocida como “de Rodas”, pasa de ser simplemente militar a sostener actividades con patente de corso, que por ese entonces eran asimilables a la piratería, llegando a atacar barcos cristianos y practicando la trata de esclavos.[10] [11] Como señal de su enriquecimiento material al tiempo que como expresión de su soberanía, en esta época los Grandes Maestres comenzaron a acuñar su propia moneda con su efigie en ellas.

El Sitio de Rodas de 1522,[12] efectuado por un ejército de 200.000 hombres comandado por Solimán el Magnífico, duró seis meses tras los cuales la Orden capituló y abandonó la isla.

El sitio de Malta por Mateo Pérez de Alesio

MALTA

En 1530, ocho años después de haber salido de Rodas, Carlos I de España — con el beneplácito de Clemente VII — cedió a la Orden las islas de Malta, Gozo y Comino, así como Trípoli. La intención era proteger el Mediterráneo occidental de la avanzada otomana, la cual en 1534 ya había conquistado la ciudad de Túnez. Por su parte, la Orden debía permanecer neutral en las guerras entre naciones cristianas.

En esta época, sin embargo, la Orden atravesó por graves dificultades económicas, pues varios Grandes Prioratos desaparecieron a causa de la Reforma Protestante, en particular en Escandinavia, y otros comenzaban el proceso de conversión al protestantismo, como gran parte de los caballeros alemanes y holandeses. Por su parte, Enrique VIII había disuelto de facto la Lengua de Inglaterra. En ese contexto tuvo lugar el Sitio de Malta de 1565.

Los enfrentamientos que ocurrieron durante el Sitio de Malta comenzaron el 18 de mayo.[13] La Orden se enfrentó con 800 caballeros y 1.450 soldados comandados por el Gran Maestre Jean Parisot de la Valette a un ejército otomano compuesto por 30.000 hombres y más de 160 galeras. Aunque la Orden logró defender la isla durante algunos meses, durante los combates perdió el vital Fuerte San Elmo y probablemente habría tenido que abandonar toda la isla, de no ser por el “Gran Rescate” del 7 de septiembre prestado por el ejército español, el cual se encontraba en Sicilia.

Publicado en Literatura, Poesía

“Sueños,Mujeres,Niños y Hombres”


 

 

 

Recuerdo una noche… en la calle,
sobre la acera temblé,
con mucho frío desperté,
no logré comprender….
me despejé y me percaté que…
todo estaba en su sitio…
…pensé que todo estaba bien,ya,
y me fuí a comer….
..vislumbré una paloma al vuelo inesperadamente.
…”Me preocupa el proceso de espera
a la creación y…
predispongo el tema”……
y vuelvo al pasado otra vez…
…Pasé la noche a la intemperie,
me acordé de los dictadores y…
…de las guerras mundiales,
de alguna casa que quedó en pie,
pero la gente muchas veces no interesa,
poco a poco ví como concurrían,
pero mi cuerpo temblaba como un animal herido…
el café derramé y hay terminó todo….
…Me acuerdo de una preciosa niña que me escribió
un día,
dándome las gracias por algo,vida mía…
tenía doce años y sabe que lo importante es conocer,
y no quedarse al raso…
intento hacer todo bien,por deseo y obediencia,
perfectamente disfruto con la perfección,
que de por sí es una historia digna,
demasiados relatos para no estar en babia,
distraido y ajeno a lo que se trata…,
me encuentro bien en la auténtica ya!
reconocida realidad…
vagué mucho de joven,
y tuve muchos baches,
mucha suerte he tenido y tengo,
y sin embargo todavía me siento y…
me acuerdo de mi pasado,lo veo,me quedo en él,
y lo hecho todo fuera!
de esta forma me percato de la realidad,
y vivo el presente,participo,
me olvido de que “en el frío de la noche”
de esa noche,de esa manera,
el niño no tiembla
probablemente estará mejor en su cama suave,
apreciablemente bella.

“Muchos besos para ellos”.
Besos para todos los niños,
gracias a ellos,
puedo seguir esta vez más firme y seguro…
25 May, 2010

Publicado en Cultura y Difusión, Entretenimiento, Literatura

Un viaje de novios,de Emilia Pardo Bazán,Naturalismo a la española


 

 

 

 

 

Novela – Narrativa contemporanea – Un adulterio no consumado

Corría aproximadamente el año 1870 cuando Emile Zola expuso sus teorías naturalistas para la novela. Venían a ser éstas una transposición a la narrativa de las ideas científicas contenidas en el Método experimental del doctor Claude Bernard.

Según el escritor francés, la sociedad –como la Ciencia- se halla regida por leyes naturales que condicionan la conducta de las personas. La más importante de ellas es el determinismo, según el cual la herencia biológica y el medio en que viven marcan la vida de los seres humanos. En consecuencia, el novelista debe tratar de influir sobre este medio para mejorar la sociedad, es decir, con fines terapéuticos.

Ayuntamiento de La Coruña, ciudad natal de Emilia Pardo Bazán

Literariamente, el resultado de todo ello es una narrativa de corte realista llevada al extremo. Su carácter documental y científico la obliga a presentar con toda objetividad incluso los aspectos más desagradables –a veces, un tanto macabros- de la sociedad.

Rápidamente, las tesis de Zola se extendieron por toda Europa. En España hallamos su influencia en ciertas obras de Benito Pérez Galdós o de Clarín. Pero, sin duda, quién mejor las estudió y llevó a la práctica fue la gallega Emilia Pardo Bazán (La Coruña, 1851-1921), aunque nunca llegó a los extremos de otros discípulos del francés. De hecho, su adhesión al Naturalismo fue, probablemente, más teórica que práctica. Mujer valiente y avanzada para su época, su carácter polémico la llevó a defender unas tesis con las que, a buen seguro, no estaba del todo de acuerdo o, al menos, le parecían exageradas.

Basta contemplar sus novelas más pretendidamente naturalistas para darse cuenta. Los pazos de Ulloa y La madre Naturaleza muestran, en efecto, la influencia del determinismo biológico y del medio en que viven los personajes. Pero jamás llega a mostrar de modo descarnado esa brutal realidad. Podría decirse que, simplemente, la deja atisbar.

En este sentido, para calificar estas novelas sería más propio hablar de un realismo con tintes naturalistas que de Naturalismo propiamente dicho. A ello debe añadirse que la tradición narrativa española ya había incorporado siglos atrás algunos de los elementos que Zola propugnaba para su teoría. Nos referimos a la novela picaresca.

Un viaje de novios, publicada en 1881 es la primera novela pretendidamente naturalista de Pardo Bazán. Externamente se presenta a medio camino entre la narrativa de costumbres y el libro de viajes. Pero la verdadera sustancia de la obra es lo que le sucede a la protagonista, Lucía.

Ésta se ha casado por conveniencia con un hombre mayor y emprende su viaje de novios hacia Vichy para que el marido tome aguas medicinales. A causa de un accidente, los cónyuges se separan y Lucía continúa viaje en solitario. Entonces conoce a un joven caballero del que se enamora.

Pero nada sucede, la esposa continúa siendo fiel a su marido. Por tanto, el pretendido Naturalismo de la obra queda descafeinado. Podría decirse que se trata de Naturalismo a la española.

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“LA NAVIDAD EN ESTA CASA!”


 

 

 

“LA NAVIDAD EN ESTA CASA!”

HOY DIOS HE SOÑADO CONTIGO,
SE ME OSCURECÍA EL IRIS,
AL FINAL RESPLANDECÍAS
Y YO TE QUIERO…
“OH,CAMPANITAS DEL LUGAR,
SIN DESCANSO TOCAN…”
EL NIÑO NACE Y VUELVE LA VIDA
TAN AGRADABLE MELODÍA,
CADA DÍA ME ACUERDO,
QUE HAY ALGO DE TI EN MI,
ALEGREMENTE VIENES A MI PAZ
Y YO TE QUIERO…
UNA VEZ MÁS EN ESTOS DÍAS,
LA CASA RESPLANDECE…
…CON TUS ALTURAS DE NIEVE,
JESÚS TU ERES MI AMIGO
Y YO TE QUIERO…
ASÍ COMO AL NACER Y…
YO AL CRECER TAMBIÉN VOLVÍ A CREER,
QUE AQUÍ A GUSTO HAS VENIDO
A PASAR UN POCO LA NAVIDAD,
Y CON OTROS NIÑOS A AMAR,
TODOS NOS SÍNTAMOS MEJOR Y
ALEGREMENTE DIGO A DIOS,
QUE NOS DE PAZ Y AMOR,
Y CUBRA A LOS NIÑOS Y NIÑAS,
DE ESPERANZAS Y ETERNO JÚBILO,
CON PAZ,TIEMPO DE VIVIR,
NO LES OCUPE LA SINRAZÓN,
QUE CUBRAN CON MANTOS LAS NUBES,
Y EL SOL SE LEVANTE SIEMPRE E ILUMINE,
“LA NAVIDAD EN ESTA CASA…Y”
TODOS SUS MARAVILLOSOS TESOROS,
QUE CON SENSIBILIDAD OCUPAN.

JUK