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LOS NIÑOS DE MENOS APTOS QUE SUS PADRES


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Los niños de menos aptos que sus padres

Miércoles 20 de noviembre 2013 – 08 a.m. PST

FUENTE QUE UTILIZO:

http://www.medicalnewstoday.com

 

 

 

 

 

Alrededor del mundo, muchos niños no van tan lejos o tan rápido como lo hicieron sus padres cuando eran niños, según un amplio estudio presentado en una reunión científica en los EE.UU.recientemente.

El estudio concluye que los niños de hoy son alrededor de un 15% menos de acondicionamiento aeróbico que sus padres estaban en su edad.

Y en los EE.UU., la resistencia cardiovascular de los niños se ha reducido en alrededor de un 6% por década entre 1970 y 2000.

Los investigadores advierten que esa disminución en la aptitud puede significar una peor salud en la edad adulta.

El autor principal, el Dr. Grant Tomkinson, de la Universidad de la Escuela de Ciencias de la Salud de Australia del Sur, que presentó los resultados en las Sesiones Científicas de la American Heart Association2013 en Dallas, TX, dice:

Si un joven es ineptitud ahora, entonces son más propensos a desarrollar enfermedades como la enfermedad cardíaca más adelante en la vida “.

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El acondicionamiento cardiovascular no igual que la fuerza, la flexibilidad o la habilidad

Dr. Tomkinson dice mientras que hay muchas maneras en que los jóvenes pueden estar en forma, como el desarrollo de la fuerza por el levantamiento de pesas, ser flexible como un gimnasta o ser experto en tenis, esto no es lo mismo que tener la capacidad cardiovascular, que es lo que más se relaciona con salud, como él mismo explica:

“El tipo más importante de la aptitud para la buena salud es la condición cardiovascular, que es la capacidad para hacer ejercicio vigoroso durante mucho tiempo, como la ejecución de varias vueltas alrededor de una pista ovalada.”

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Investigadores analzyed gimnasio en ejecución de los niños durante 46 años

Boy celebración de baloncesto con otros niños en el fondo
Después de analizar la aptitud de los niños durante 46 años, los investigadores encontraron su resistencia cardiovascular ha disminuido en un 5% cada década.
Crédito de la imagen: American Heart Association

Él y sus colegas analizaron 50 estudios sobre la ejecución de la aptitud realizada entre 1964 y 2010 en 28 países que en conjunto cubren más de 25 millones de niños de edades comprendidas entre 9 y 17 años.

Utilizaron cómo los niños corrieron lejos en un tiempo determinado o por cuánto tiempo se tardó en correr una distancia determinada como la medida de la resistencia cardiovascular.

A través de los estudios, las pruebas típicas de funcionamiento duraban ya sea de 5 a 15 minutos, o cubrirse entre 0,5 y 2 millas (0,8 a 3,2 km).

El análisis encontró que la resistencia cardiovascular de los niños se ha reducido considerablemente en los 46 años que abarcaba – entre naciones ha disminuido consistentemente en aproximadamente un 5% cada década.

Hubo pocas diferencias entre niños y niñas, los más viejos y los más pequeños, o entre regiones, aunque hubo variaciones de país a país.

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Caída en los paralelos de fitness se levanta en la obesidad, la grasa corporal

Dr. Tomkinson sugiere sociales, conductuales, físicos, psicosociales y los factores fisiológicos están detrás de la caída de la capacidad cardiovascular de los niños.

El equipo también encontró cuando observaron el país las cifras por país, la caída en la aptitud paralelo aumento de los niveles de obesidad y la grasa corporal, lo que sugiere que uno puede ser la causa de la otra.

Dr. Tomkinson dice:

“De hecho, alrededor del 30% al 60% de la disminución en el rendimiento de resistencia en ejecución puede ser explicado por el aumento de la masa grasa.”

Desarrollar la capacidad cardiovascular, él dice que los niños deben hacer ejercicio al menos 60 minutos al día, hacer las cosas como el ciclismo, la natación o correr, ya que estos utilizan los músculos grandes del cuerpo.

Un estudio publicado a principios de este año en la revista BMC Medicine sugiere los niños deben estar físicamente activos durante al menos 80 minutos al día, de los cuales 20 minutos deben ser un ejercicio vigoroso, para protegerlos de los problemas cardiovasculares en el futuro.

Escrito por Catharine Paddock PhD

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La capacidad de raciocinio está presente en humanos desde la infancia


PEDIATRÍA

 
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UN ESTUDIO ESPAÑOL QUE PUBLICA HOY ‘SCIENCE’

La capacidad de raciocinio está presente en humanos desde la infancia

La capacidad humana para el raciocinio es extremadamente rica, poderosa y coherente ya desde la infancia, según un trabajo que aparece hoy en Science y que ha sido coordinado por Luca Bonatti, de la Unidad de Cognición y Cerebro del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona.

Javier Granda Revilla. Barcelona – Viernes, 27 de Mayo de 2011 – Actualizado a las 00:00h.

http://pediatria.diariomedico.com/

Ante una variedad de estímulos complejos, los niños de 12 meses adoptan un comportamiento preciso y racional que los autores del artículo han denominado razonamiento puro. El objetivo del trabajo era demostrar cuáles eran las bases de este razonamiento puro, midiendo el tiempo de respuesta a determinados estímulos visuales que actúan como indicadores de sorpresa y novedad. De este modo, los autore apuntan que el estímulo visual despierta una mayor atención en el niño cuanto más alejado esté de sus expectativas según su experiencia previa, o cuanto más sorprendente le resulta el estímulo concreto.

 

PREDECIR SITUACIONES

“Hemos conseguido reunir pruebas experimentales de que los niños son muy racionales al interpretar situaciones que no han vivido antes, lo que creemos que supone un pequeño paso para la comprensión del origen del razonamiento racional”, ha detallado Bonatti.

La dificultad de la investigación se basaba en saber la manera en la que los niños reúnen la distinta información para realizar una predicción óptima en una nueva situación: “Como humanos es muy importante que comprendamos las nuevas situaciones, por lo que optamos por elaborar unas películas que mostraran a los niños situaciones que podrían ser ambiguas y con mucha información”.

En un bombo de lotería se situaron tres objetos de un color y un cuarto de un color diferente, todos en movimiento, lo que proporcionaba información sobre posición, categoría y movimiento. La conclusión del experimento es que el niño puede extraer la información exacta y necesaria para realizar la predicción óptima, pese a que la situación en la que se encuentra cambie de manera repentina.

 

PENSAMIENTO RACIONAL

El artículo incorpora un modelo matemático que permite predecir cuál sería el comportamiento más racional: “El modelo predijo exactamente lo que los niños harían en nuestro experimento, por lo que añadimos a nuestro resultado previo el hecho de que podíamos hacer predicciones cuantitativas. Además, el modelo puede predecir muchos otros resultados conocidos de la literatura científica en trabajos en niños, por lo que, con una única explicación, podemos reunir numerosos resultados conocidos con anterioridad, pero que no podían ser explicados de manera común”, ha resumido.

La investigación de Bonatti se centra ahora en profundizar en el origen del pensamiento racional y cómo el ser humano es capaz de interpretar las ideas sobre eventos futuros: “Intentamos saber qué pasa por la mente de los niños cuando ven situaciones simples y tienen que imaginar qué sucede a continuación. Queremos explicar un poco más la estructura de representación que permite realizar a los niños estas predicciones racionales y el razonamiento lógico y probabilístico que pueden hacer”. Además, otro de los objetivos es discernir cómo los adultos se equivocan con tanta frecuencia en estas mismas áreas.

 

(Science 2011; 322: 1054-1059).

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El ‘Llanto’ que permite medir el dolor infantil


 

 

 

INDICADA PARA NIÑOS QUE AÚN NO HABLAN
El ‘Llanto’ que permite medir el dolor infantil
Saber el grado de dolor en los niños que aún no pueden verbalizar sus percepciones es complicado. La escala Llanto, desarrollada por especialistas del Hospital La Paz, de Madrid, permite medir el dolor pediátrico.

http://medicablogs.diariomedico.com/
http://medicablogs.diariomedico.com/jena/

La Unidad de Dolor Infantil del Hospital La Paz, de Madrid, tiene ya casi quince años de vida. Uno de los primeros obstáculos que tuvieron que solventar era la valoración del dolor en los niños que no hablan. La escala Llanto, desarrollada por el equipo de Francisco Reinoso, coordinador de la Unidad de Dolor Infantil del Hospital La Paz, responde a ese reto. “Cuando intentamos traducir la escala anglosajona nos encontramos con problemas de traducción no sólo idiomátic0s sino también culturales y de infraestructura”, ha explicado Reinoso a Diario Médico.

Así, por ejemplo, consolabilitiy en inglés no se puede traducir por consolación o, menos aún, consolabilidad, que no existe en castellano, “sino que lo traducimos como la capacidad que tiene el niño de ser calmado mediante caricias. Por eso, la escala inglesa tiene dificultades para aplicarla en nuestra práctica clínica diaria”.

http://pediatria.diariomedico.com/area-cientifica/especialidades/pediatria

Cuando se intentó traducir la escala anglosajona se encontraron con problemas de traducción no sólo idiomáticos
El citado grupo empezó a buscar una escala específica en castellano. “La hemos ido adaptando y modificando para ver cuáles eran los parámetros que mejor se adecuaban al grado de dolor”.

De esta forma se pudo comprobar qué parámetros cambian cuando se administran analgésicos, lo que ayuda a poder depurar la escala.

Se ha conseguido eleborar una escala con pocas palabras y sencilla, con un tiempo de respuesta que oscila entre 20 y 40 segundos
Tras varios años de trabajo, se consiguió un escala de medición con pocas palabras y sencilla, con un tiempo de respuesta que oscila entre 20 y 40 segundos. “Está hecha específicamente para niños que no hablan. La aplicamos sistemáticamente en niños que tienen menos de seis años, pero está diseñada para la etapa preverbal, sobre todo para niños de hasta tres años”.

Cada letra de la escala corresponde a uno de los parámetros que se emplean para conocer el grado del dolor. La Ll, corresponde al llanto, y evalúa cómo llora el niño; la A es la actitud psicológica, si el niño está inquieto, vigilante, agitado, etc.; la N analiza la normorrespiración, la frecuencia respiratoria, si es normal o está taquipneico; la T determina el tono postural, y la O es la observación facial. “Cada uno de estos cinco parámetros se puntúa desde el uno al diez. De tal modo que un niño sin dolor tiene una puntuación de cero y el que tiene el máximo, de diez, por lo que coincide con los datos de las demás escalas”.

Validación
La implantación de la nueva escala ha sido fundamental para tratar el dolor. “La validación para su uso clínico ha venido avalada por la implantación del hospital sin dolor. En cualquier paciente ingresado se monitoriza el grado de dolor, sea la patología que sea. En los niños que no hablaban, faltaba una escala que lo pudiera medir, situación subsanada por Llanto”.

La escala, que se ha publicado en la revista Anales de Pediatría, se emplea sobre todo en dolor agudo, es decir, en dolores que duren menos de una semana. “Cuando empiezan a cronificarse tienen una indicación diferente. La empleamos en especial en niños quemados y en oncológicos, que tienen mucositis, como consecuencia del tratamiento oncológico, y en las crisis vasoclusivas producidas por anemia falciforme”. Esta escala es la primera que se hace en castellano y ya la han solicitado algunos hospitales de Latinoamérica.

-fin-

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Los ejercicios de fuerza son beneficiosos para los niños


 

 

DEBEN SER DIVERTIDOS, INTERMITENTES E IR ELEVANDO LA DIFICULTAD
Los ejercicios de fuerza son beneficiosos para los niños
Los expertos aconsejan la práctica de ejercicios neuromusculares de fuerza para mejorar la motricidad y ayudar al crecimiento en los niños, así como el fomento de la actividad física y la prevención de lesiones, según se ha afirmado en el I Simposio sobre Actividad Física Pediátrica.

Las recomendaciones relativas al ejercicio físico en niños aconsejan la realización de entrenamiento de fuerza, que favorece la motricidad y el rendimiento del niño, y optimiza el crecimiento, según ha explicado a DM Fernando Naclerio, profesor de Entrenamiento Deportivo en la Facultad de Ciencias de la Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, de la Universidad Europea de Madrid (UEM), y presidente del comité científico del I Simposio Internacional sobre Actividad Física Pediátrica, celebrado en Madrid.

Tradicionalmente se consideraba que los ejercicios de fuerza en niños provocaban una talla baja y entorpecían el desarrollo. Sin embargo, ahora se ha comprobado lo contrario. En ese sentido, Naclerio ha destacado los trabajos de Gregory Myer, co-director de investigación en la división de Medicina del Deporte del Hospital Pediátrico de Cincinnati, también presente en el simposio, que ha constatado en sus investigaciones que el entrenamiento de fuerza previene las lesiones en edad infantil, lo que ayuda, además, a reducir el índice de abandono deportivo en la edad adulta.

Pesos y lanzamientos
“Los niños no son adultos en miniatura y deben realizar ejercicios complementarios de tipo neuromuscular relacionados con el desarrollo de la fuerza. Para ello se les puede enseñar a hacer ejercicios con peso, a saltar y a caer bien, a lanzar”. No obstante, Naclerio ha puntualizado que estos ejercicios deben elegirlos y supervisarlos profesionales formados, además de no añadir sobrecargas excesivas. “Se puede trabajar con balones medicinales, con mancuernas pequeñas, barras de poco peso y máquinas adaptadas para niños, que existen. Éstas serían una alternativa para los niños obesos, que no controlan bien su cuerpo, y es mejor empezar a desarrollar la fuerza con máquinas” que obligarles a correr donde el exceso de peso va a impactar en sus estructuras articulares. Además, este tipo de entrenamiento también puede realizarse con saltos, con chalecos con pequeñas sobrecargas, picas, bandas elásticas…

Las metodologías de trabajo dirigidas a los niños tienen que ser divertidas, encaminadas a enseñarles una gran variedad de movimientos que progresivamente vayan complicándose y les motiven.

Según Naclerio, los niños que participan en deportes de competición o recreacionales deben realizar este tipo de ejercicios. “Si el niño juega al fútbol necesita prepararse físicamente con un pequeño entrenamiento para evitar lesionarse”. En el caso de gimnastas o bailarinas, también recomienda realizar trabajo neuromuscular para el desarrollo de la fuerza y con implementos dos veces por semana. “El trabajo de sobrecargas ligeras para enseñar al niño a tener un mayor dominio técnico de experiencias motoras es un trabajo formativo para cualquier deporte y para el niño que no va a ser deportista porque le va a educar motrizmente”.

Otras recomendaciones
Por otro lado, se ha puesto de manifiesto las recomendaciones que aconsejan que niños y adolescentes realicen al menos una hora al día de actividad física, moderada o intensa. “Sin embargo, apenas el 41 por ciento lo hace en nuestro país”, ha dicho Alejandro Lucía, catedrático de Fisiología del Ejercicio de la UEM.

Según Andrea Stracciolini, directora de la sección de Medicina de Danza y Actividad Física para la Salud en el Hospital infantil de Boston, ” por falta de actividad física regular muchos niños tienen riesgo de sufrir lesiones graves al realizar ejercicios físicos muy intensos o que conlleven un gran estrés muscular. La falta de preparación física unida a un aumento puntual de exigencia física está ocasionando casos de lesiones de ligamento cruzado anterior en niños de 5 años”.

Este hecho, ha advertido, “tiene que hacernos ver que el futuro de la Medicina del Deporte pediátrica debe ser la prevención de lesiones. Para ello los profesionales debemos identificar a los niños basándonos en una detallada historia familiar, en el desarrollo del niño y en exámenes de biomecánica y perfil musculoesquelético. Con estos datos se pueden prescribir programas de ejercicio individualizados”.Para el entrenamiento se pueden utilizar mancuernas y barras de bajo peso, chalecos con cargas, balones medicinales y máquinas adaptadas

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Herramientas de diagnóstico para TDHA


 

 

 

MÁS DATOS SOBRE LA ACTIVIDAD CEREBRAL, MANEJO MÁS ADECUADO DE LA ENFERMEDAD
Herramientas de diagnóstico para TDHA
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) puede beneficiarse de ciertas pruebas diagnósticas si los perfiles patológicos no están bien definidos o no existen respuestas terapéuticas. Fernando Mulas, director del Instituto Valenciano de Neuropediatría (Invanep), detalla qué pruebas pueden ser las más adecuadas para cada caso y qué datos concretos aporta cada una de ellas.

Según Fernando Mulas, director del Instituto Valenciano de Neuropediatría (Invanep), “las propuestas de diagnóstico y tratamiento del trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) son variadas y existen controversias en los manuales de diagnóstico, como las valoraciones subjetivas e imprecisas del TDAH por el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-IV), ya que están conformadas por la mera y escasa enumeración de síntomas clínicos del trastorno, sin definir con claridad criterios propios que lo delimiten”.

En la actualidad, ese diagnóstico sigue siendo clínico y, además de la aplicación del DSM-IV, “se pueden pasar entrevistas como la SNAP-IV (escala de Swanson, Nolan and Pelham) o el cuestionario Rating Scale (validado en español), para decidir que estamos ante un TDAH y empezar con el tratamiento”. No obstante, “si consideramos la conveniencia de perfilar más el diagnóstico preciso para una mejor intervención y seguimiento futuro del TDAH, es necesario contar con pruebas o baterías neuropsicológicas”.

Batería neuropsicológica
Además, ha apuntado que “existen exploraciones neurofisiológicas que pueden ser de especial interés en el TDAH, como los potenciales evocados P300, sin olvidar los registros de electroencefalografía tanto en vigilia como en sueño, dadas las alteraciones que pueden encontrarse en los niños TDAH respecto a los controles”. Por último, también es necesario tener en cuenta las analíticas, “que incluyen el metabolismo del hierro y cuantificación de las hormonas tiroideas para completar la valoración”.

Para Mulas, la definición del trastorno se debe realizar de forma más objetiva por la evaluación específica de la atención y de los mecanismos de control inhibidor dentro del marco del enfoque del procesamiento de la información (Input, Performance y Output). Por ello, se emplean determinadas baterías neuropsicológicas, que evalúan el funcionamiento cerebral superior que regula el control inhibidor, los procesamientos de la atención y las funciones ejecutivas, fundamentales para el correcto aprendizaje, incluida la memoria de trabajo.

“Existen tres algoritmos básicos de diagnóstico y entrenamiento en funciones ejecutivas (FE) en las disfunciones prefrontales observadas en los pacientes con TDAH” y, según la sistemática que a nuestros pacientes se les realiza en el Centro de Neurodesarrollo Interdisciplinar de Valencia, coordinado por el psicopedagogo Luis Abad, cada uno de estos síndromes es el corresponsable de dificultades o trastornos específicos”.

El síndrome prefrontal medial o cíngulo anterior, caracterizado por pérdida de la espontaneidad y de la iniciativa, apatía, pasividad, trastornos del lenguaje, conducta de imitación-utilización, alteraciones en pruebas de atención e inhibición, “se valora con los tiempos de reacción (RT), Continuous Performance Test (CPT) y la atención selectiva (SAT)”.

En el dorso-lateral (disfunción ejecutiva relacionada con la planificación, trastornos de la flexibilidad cognitiva, fluencias verbales y no verbales, programación motora y de la resolución de problemas, desmotivación, memoria de trabajo, razonamiento y formación de conceptos), “la flexibilidad cognitiva se valora con el Wisconsin Card Sorting Test”.

Deficiencias propias
En el órbito-frontal (desinhibición en el control de impulsos, falta de responsabilidad, conducta antisocial o indecente, alteraciones del juicio, cambios de humor, irritabilidad, distractibilidad, incapacidad para realizar un esfuerzo mantenido, regulación emocional), “se emplea el CPT y el SAT para el control de espera e impulsos, y la prueba Stroop para el control de interferencia”.

Mulas ha señalado que “observamos frecuentemente en pacientes con TDAH-I (subtipo inatento) el síndrome del cíngulo; en pacientes con TDAH-C (combinado), el dorso-lateral, y en pacientes con TDAH-HI (hiperactivo-impulsivo), el órbito-frontal”, y ha remarcado que “entrenar los déficits propios de cada subtipo diagnóstico nos permite alcanzar logros más adecuados de intervención”.

Según ha explicado, la prueba neurofisiológica más relacionada con el TDAH son los potenciales evocados cognitivos (P300).

En un registro de potenciales evocados cognitivos con paradigma oddball, se presentan al niño dos estímulos distintos que aparecen de forma azarosa y se le pide que apriete un botón ante la aparición de uno de los dos -puede hacerse con dos estímulos auditivos diferentes, siendo uno de ellos el más infrecuente, o con estímulos visuales, como presentar repetidamente una misma imagen (coche), alternándola de forma esporádica con otra (barco).

“El estímulo infrecuente define la onda P300 y, gracias a la prueba, se puede apreciar un retraso en la aparición de la onda a los 300 milisegundos y también valorar la amplitud de la misma”, ha señalado.

En su opinión, se trata de una técnica útil “para objetivar una situación real basal del estado neurofisiológico del sujeto con TDAH, permite un seguimiento para analizar los cambios evolutivos a la intervención terapéutica y localizar a los pacientes respondedores a la medicación, al mismo tiempo que se comprueban sus correlatos clínicos”. No obstante, ha apuntado la necesidad de continuar investigando en estos aspectos.

Test genéticos
El Invanep lleva trabajando desde hace varios años con un algoritmo desarrollado en función de los resultados de las baterías neuropsicológicas, lo que permite elegir con resultados muy satisfactorios el tipo de fármaco con mayor precisión según el perfil neuropsicológico de cada niño y sus consecuentes manifestaciones clínicas.

“En estos últimos meses nos hemos implicado en un estudio genético (Neurofarmagen) con 40 niños con TDAH, y a partir de una muestra de saliva se han identificado cinco de los genes candidatos. Los resultados se presentarán en el próximo Congreso de la Sociedad Española de Neurología Pediátrica”, ha anunciado el neuropediatra.

 

 

 

EL VALOR DEL ELECTROENCEFALOGRAMA
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Aunque sin valor desde el punto de vista diagnóstico, “es una exploración que no tiene riesgos y nos da una valiosa información de cómo está funcionando la actividad eléctrica cerebral, dado que no hay que olvidar que estamos ante uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes y que, además, se han descrito alteraciones EEG paroxísticas en los niños con TDAH que en algunas series llegan al 15-20 por ciento de los casos”. Según Mulas, ello tiene aún mas valor cuando se objetivan alteraciones del sueño que no se sospechen que estén condicionadas por los fármacos, en cuyo caso es oportuno hacer un estudio de polisomnografía. “Esta visión no quiere decir que se tenga que hacer de rutina, pero debemos recordar que la mitad de los niños con TDAH tienen alteraciones del sueño, siendo lo más frecuente el síndrome de piernas inquietas”. Por otra parte, ante la mínima sospecha de que los problemas de atención puedan estar relacionados con episodios de ausencias, es obligado hacer un estudio EEG. Mulas ha insistido en que “no debe obviarse sistemáticamente el EEG, pues vemos alteraciones relevantes que nos sorprenden en pacientes que nunca han tenido crisis y al menos hay que tener la precaución de informar a los padres y reconsiderar la conveniencia de dar un psicoestimulante cuando hay paroxismos epilépticos en un niño TDAH, siendo lo más prudente entonces pensar en uno no psicoestimulante”.

Publicado en Investigación, Medicina, Pediatría, Psiquiatría, Salud Mental, Salud y bienestar

Teoría de la mente,procesamiento emocional y facial


 

 

 

Artículo original
enfermedades mentales / Psicosis / Esquizofrenia
1/abr/2011

Teoría de la mente, reconocimiento facial y procesamiento emocional en la esquizofrenia.
(Theory of mind, facial recognition and emotional processing in schizophrenia.)

Resumen
La cognición social se refiere a los procesos que subyacen en las interacciones sociales, en las que se incluye la habilidad humana de percibir las intenciones y estados mentales de los otros (Brothers 2000). La cognición social incluye otras áreas como la Teoría de la mente, el procesamiento emocional, reconocimiento de caras, estilo atribucional y la percepción social. Es un hecho conocido que la cognición social está deteriorada en los individuos con esquizofrenia. Recientes investigaciones sobre cognición social en esquizofrenia han mostrado una relación entre la cognición social, la neurocognición y el funcionamiento psicosocial.

El propósito de este estudio es ofrecer una revisión de la cognición social en la esquizofrenia, prestando mayor atención al déficit de la Teoría de la Mente propuesto por Frith así como en los recientes estudios de neuroimagen. De hecho investigaciones en neuroimagen han demostrado de forma consistente la relación entre regiones específicas cerebrales mientras se realizan tareas ToM. También presentamos algunos de los instrumentos válidos para evaluar la cognición social y revisar y mejorar los principales programas de intervención. La cognición social podría ser un importante objetivo en el tratamiento farmacológico y psicosocial en el futuro.

Abstract
Social cognition can be understood as “the mental operations underlying social interactions, which include the human ability to perceive the intentions and dispositions of others” (Brothers, 1990). Theory of mind, atributtional style, social perception are involved in social cognition. It is wellknown that social cognition is impaired in individuals with schizophrenia. Recent investigations for social cognition in schizophrenia has showed that there is a relationship among social cognition, neurocognition and psychosocial functioning.

The purpose of this article is to provide a review of social cognition in schizophrenia focusing on the deficit in Theory of mind described by Frith and recent neuroimaging studies. In fact neuroimaging research has demonstrated specific brain regions consistently engaged during theory of mind tasks.We also present some of the instruments avalaible to evaluate social cognition and to review and improve the main intervention programs. Social cognition may be an important target for pharmacological and psychosocial treatments in the future.

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La precocidad recupera a un 50% de los esquizofrénicos


LAS INTERVENCIONES VUELVEN A OTORGAR LA FUNCIONALIDAD SOCIAL

La precocidad recupera a un 50% de los esquizofrénicos

Si la intervención temprana es la regla de oro en salud, en enfermedades mentales graves, como la esquizofrenia, es vital. Las estrategias que se ponen en práctica en la infancia y la adolescencia son beneficiosas porque ofrecen resultados positivos a largo plazo.

Los problemas de salud mental parece que se incrementan de modo notable en nuestros días y los especialistas están de acuerdo en que conforme avanza la prosperidad de los pueblos crecen este tipo de problemas.

La paradoja está servida, según Patrick McGorry, profesor de Salud Mental de la Juventud en la Universidad de Melbourne y director del Centro de Investigación Orygen Salud de los Jóvenes de Victoria, en Australia, cuyo equipo ha desarrollado un método terapéutico para jóvenes que presentan síntomas iniciales de psicosis con una base clínica denominada EPPIC de Melbourne. Con este nuevo modelo clínico de tratamiento se consigue que el 50 por ciento de los que padecen esquizofrenia puedan llevar una vida funcional.

“Anteriormente se estimaba que sólo entre el 20 y el 25 por ciento de los esquizofrénicos volvían a retomar una vida funcional. Actualmente se puede conseguir que el 50 por ciento tengan una vida funcional en relación con el trabajo y la vida en el entorno familiar, aunque no se ha podido conseguir que la enfermedad desaparezca”, según el psiquiatra. McGorry ha recibido en Córdoba el premio de la Fundación Castilla del Pino, razón por la cual el IX Simposium de esta fundación, en la que ha participado el australiano, se ha dedicado a la intervención precoz en psiquiatría.

Positivo a largo plazo

A su juicio, la intervención temprana ha sido muy importante en otras áreas de la salud, pero ha llegado un poco más tarde a la salud mental. “Ahora tenemos una evidencia empírica de gran peso que apoya la intervención temprana en enfermedades mentales graves, porque tiene un efecto positivo a largo plazo. La evidencia ha tenido mucha influencia en otros países europeos y también en España, donde la idea de intervención temprana cuenta con el apoyo de un nutrido grupo de psiquiatras”.

Ha explicado que, a diferencia de otras enfermedades, como el cáncer, donde las intervenciones tempranas comienza a los 40 ó 50 años de edad, en psiquiatría las intervenciones tempranas tienen que comenzar en la niñez y en la adolescencia, pues el 70 por ciento de las enfermedades mentales aparecen antes de los 25 años.

“Con la detección precoz, estas enfermedades mentales graves, que se manifiestan en la infancia, como la esquizofrenia, tienen una primera fase de tratamientos más seguros, donde el abordaje psicológico, los ácidos grasos omega 3 y ciertas modificaciones del entorno pueden hacer que en un primer momento no se utilicen fármacos y que si la enfermedad avanza se empleen pero de forma más reducida, siempre y cuando sea posible. Los fármacos no son la primera línea de acción, aunque se siguen usando si es necesario”.

“En enfermedad mental la intervención precoz adquiere mayor importancia porque se realiza en la infancia y la adolescencia”

Reducir la intensidad

Respecto a los ácidos omega 3, McGorry ha recordado que hay una cierta evidencia sobre que pueden reducir la intensidad de los síntomas si se dan en las primeras fases de la enfermedad de la psicosis. Aunque sólo se trata de indicios, parece que favorecen el tratamiento de otras enfermedades graves como la bipolaridad y la depresión mayor. “Los ácidos omega 3 fortalecen los cambios cerebrales en los adolescentes y tienen una función muy importante contra el estrés oxidativo”.

Aunque estas enfermedades tienen una base genética, la ciencia aún no ha dado respuesta a esos resultados genéticos en relación con el tratamiento. Una de las actuaciones más tempranas se centra sobre perfiles genéticos específicos para predecir respuestas terapéuticas concretas. “Aunque los estudios genéticos reciben fondos económicos, los resultados que puedan aportar tendrán más beneficios dentro de 50 años, mientras que los modelos clínicos con los que trabajamos ahora tendrán más repercusión a corto plazo”.

En cuanto al abordaje de las emociones considera que se busca una unión entre estrategia médica y psicológica. Los tratamientos psicológicos tienen que estar adaptados a cada persona, entendiendo sus características sociales y su entorno personal.

Clínica peculiar

La clínica denominada EPPIC ha jugado un papel clave en el desarrollo de la intervención temprana, paradigma de prevención para la psiquiatría y ha dado lugar a una importante reforma de los servicios de salud mental, especialmente en el Reino Unido. La estrategia fue diseñada por el profesor McGorry en 1992, y ha sido muy influyente en la clínica de todos los países.

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Características de eficacia y tolerabilidad de los ASG en niños y adolescentes


Resumen

En los últimos años se ha producido un aumento exponencial en la prescripción de antipsicóticos de segunda generación (ASG) en niños y adolescentes para el tratamiento de trastornos psicóticos y otros trastornos mentales. Sin embargo, hay muy pocos estudios que comparen la tolerabilidad y la eficacia entre los distintos ASG en esta población. Este artículo revisa los datos actuales sobre las características diferenciales de eficacia y tolerabilidad de los ASG en población infanto-juvenil. Los datos muestran que los ASG no forman un grupo homogéneo, sino que cada fármaco de este grupo tiene un perfil característico, sobre todo con respecto a los efectos secundarios, especialmente las complicaciones metabólicas. En concreto, en las comparativas entre ASG, el tratamiento con olanzapina se relacionó con mayor aumento de peso y de colesterol, y el tratamiento con risperidona se asoció con mayor aumento de prolactina. Por ello, antes de prescribir un ASG resulta imprescindible tener en cuenta el perfil diferencial de estos fármacos.

Rev Psiquiatr Salud Ment.2010; 03 :152-67

Palabras clave: Eficacia. Tolerabilidad. Antipsicótico. Psicosis. Población pediátrica.

Introducción
La prescripción de fármacos antipsicóticos de segunda generación (ASG) para el tratamiento de trastornos psicóticos y de otros trastornos mentales en niños y adolescentes se ha convertido en una práctica habitual en la clínica psiquiátrica1,2,3. Los estudios sobre la prevalencia del uso de estos fármacos en población infanto-juvenil muestran que, en los últimos años y en diferentes países de todo el mundo, se ha producido un aumento muy significativo de las prescripciones de ASG4, que se ha acompañado, en casi todo el mundo, de un descenso progresivo del uso de antipsicóticos clásicos o de primera generación (APG)5. En Estados Unidos, entre 1990 y 2000, las prescripciones de ASG aumentaron un 160%6, y en Reino Unido, entre los años 1994 y 2005, el uso de ASG aumentó en este grupo de edad casi 60 veces (0,01 usuarios por 1.000 pacientes-año en 1994, frente a 0,61 usuarios por 1.000 pacientes-año en 2005)5. Este aumento en el uso de ASG se ha debido a un aumento de las prescripciones, pero también a que estos fármacos se emplean ahora durante más tiempo. En Holanda, la duración de los tratamientos con ASG en niños y adolescentes se dobló (de 0,8 años en 1998–1999 a 1,6 años en 2001–2001)7 (Figura 1).

Figura 1. Clasificación de los antipsicóticos estudiados en esta revisión según sean de primera o de segunda generación.

El espectacular incremento del uso de ASG en los últimos 15–20 años ha puesto al descubierto una importante realidad de fondo: hay muy pocos estudios que comparen la tolerabilidad y la eficacia entre los distintos ASG y entre los ASG y los APG en el tratamiento de niños y adolescentes con trastornos del espectro psicótico (esquizofrenia, trastorno esquizoafectivo, trastorno esquizofreniforme, trastorno psicótico breve, trastorno psicótico no especificado, trastorno bipolar y episodio depresivo con síntomas psicóticos).

Los estudios de tolerabilidad de ASG en población infanto-juvenil han demostrado que, aunque los ASG tienen menos efectos secundarios neurológicos motores que los APG8, el consumo de ASG se asocia con un aumento del riesgo de aparición de complicaciones metabólicas, como obesidad, diabetes mellitus tipo 2, dislipemia y, en general, de alteraciones del espectro de la morbilidad cardiovascular8,9,10,11.

Por otro lado, las agencias internacionales reguladoras del uso de medicamentos (FDA en Estados Unidos y EMA en Europa) han seguido con cautela el importante incremento en las prescripciones de ASG en niños y adolescentes. De hecho, las aprobaciones de la FDA y la EMA para el empleo de ASG en población infanto-juvenil han ido, en líneas generales, por detrás del uso clínico y de los hallazgos de eficacia y tolerabilidad en los estudios clínicos de fase 4. Las recientes leyes de la FDA (Pediatric Research Equity Act, 2003) y la EMA (EU Paediatric Regulation, enero de 2007) que exigen la exclusividad y obligatoriedad de estudios específicos con población infanto-juvenil para la aprobación de fármacos en este grupo de edad han favorecido el desarrollo de estudios de eficacia y tolerabilidad de ASG en niños y adolescentes, pero también han ralentizado los procesos de aprobación de estos fármacos en población infanto-juvenil.

Métodos
Los autores han realizado una búsqueda bibliográfica de los estudios publicados en revistas internacionales desde 1990 hasta enero de 2010, disponibles en Medline/PubMed/Google Scholar que comparaban la eficacia y/o la tolerabilidad entre distintos ASG, o entre algún ASG y algún APG, en niños y adolescentes con un trastorno psicótico. Para esta búsqueda se emplearon los siguientes palabras clave: antipsicótico, olanzapina, risperidona, aripiprazol, clozapina, quetiapina, ziprasidona, psicosis, psicosis de inicio precoz, esquizofrenia, trastorno bipolar, adolescente, niño, infantil, juvenil, efectos adversos, aumentos de peso, colesterol, prolactina, síndrome metabólico, parkinsonismo, discinesia, acatisia, eficacia. Los términos se introdujeron en inglés de la siguiente manera: «antipsychotic» or «olanzapine» or «risperidone» or «aripiprazole» or «clozapine» or «quetiapine» or «ziprasidone»; «psychosis» or «early onset psychosis» or «schizophrenia» or «bipolar disorder»; «adolescent» or «child» or «children» or «youth»; «adverse events» or «weight gain» or «cholesterol» or «prolactine» or «metabolic syndrome» or «parkinsonism» or «dyskinesia» or «akathisia»; «efficacy». La búsqueda informática se complementó con una búsqueda manual de artículos relacionados con este tema.

Una vez realizadas estas búsquedas se seleccionaron los artículos que cumplieran los siguientes criterios de inclusión: 1) estudios que comparan eficacia y/o tolerabilidad entre dos o más ASG; 2) estudios que comparan eficacia y/o tolerabilidad entre ASG y placebo; 3) estudios que comparan eficacia y/o tolerabilidad entre ASG y APG. Por otro lado, se excluyeron aquellos estudios que: a) no presentasen comparaciones entre fármacos o entre fármacos y placebo, y b) y cuya muestra mezclase datos de población infanto-juvenil con datos de población adulta, sin análisis diferencial.

Debido a la variabilidad de las medidas de tolerabilidad estudiadas en diferentes trabajos, este artículo se ha centrado en aquellas variables que han demostrado una mayor importancia en términos de morbilidad: índice de masa corporal (IMC, como evaluación del peso), prolactina, triglicéridos, colesterol, tensión arterial diastólica, perímetro abdominal, síndrome metabólico, parkinsonismo, discinesia y acatisia8,9,12,13,14. Por otro lado, para contextualizar los datos comparativos de eficacia y tolerabilidad, se han incluido también datos comparativos de eficacia y tolerabilidad entre ASG y placebo en esta población.

Esta revisión se ha centrado en niños y adolescentes con diagnóstico de trastorno psicótico (esquizofrenia, trastorno esquizoafectivo, trastorno esquizofreniforme, trastorno psicótico breve, trastorno psicótico no especificado, trastorno bipolar y episodio depresivo con síntomas psicóticos). Se ha decidido emplear el constructo genérico de trastorno psicótico a tenor de los resultados de los estudios sobre estabilidad diagnóstica en los casos de primer episodio psicótico, que demuestran que, al menos hasta completar el primer año de evolución, la estabilidad diagnóstica es limitada15.

ADC: aleatorizado doble ciego; ANC: aleatorizado no ciego; ANS: Schedule for the Assessments of Negative Symptoms; ARP: aripiprazol; BIP: trastorno bipolar; BPRS: Brief Psychiatric Rating Scale; BPRS-C: Brief Psychiatric Rating Scale for Children; CDRS-R: Children’s Depression Rating Scale-Revised Version; CLZ: clozapina; CPRS: Children′s Psychiatric Rating Scale; Dur.: duración del tratamiento de estudio; ESQ: esquizofrenia o trastorno esquizoafectivo; HAL: haloperidol; MOL: molindona; N: número de sujetos incluido en el estudio; OAS: Overt Aggression Scale; OLZ: olanzapina; OP: Otros trastornos psicóticos, que incluye trastorno esquizofreniforme, trastorno psicótico breve, trastorno psicótico no especificado, depresión con síntomas psicóticos; PANSS: Positive and Negative Síndrome Scale; PLAC: placebo; QTP: quetiapina; RIS: risperidona; SANS: Schedule for the Assessments of Negative Symptoms; SAPS: Schedule for the Assessments of Positive Symptoms; TDAH: trastorno por déficit de atención e hiperactividad; YMRS: Young Mania Rating Scale.
El signo «>» significa «existen diferencias estadísticamente significativas (p<0,05) el parámetro medido con tratamiento A es mayor que con tratamiento B (A>B)». El signo «=» significa que no hubo diferencias en las medidas comparadas, o que si las hubo, estas no fueron estadísticamente significativas.
NOTAS:1.Los fármacos del estudio demostraron eficacia clínica general.

De forma esquemática, los resultados de los estudios de eficacia han sido: 1) Las comparativas entre ASG y placebo (o entre ASG a dosis terapéutica y ASG a dosis infraterapéutica) han mostrado la superioridad de los ASG16,17,18,19; 2) En el tratamiento de pacientes con esquizofrenia refractaria, la clozapina ha demostrado ser superior que los fármacos con los que se ha comparado20,21,22, y 3) No se han encontrado otras diferencias significativas en eficacia entre distintos ASG, ni entre ASG y APG8,23,24,25,26.

ADC: aleatorizado doble ciego; ANC: aleatorizado no ciego; ARP: aripiprazol; BIP: trastorno bipolar; CLZ: clozapina; Dur.: duración del tratamiento de estudio; ESQ: esquizofrenia o trastorno esquizoafectivo; HAL: haloperidol; IMC: índice de masa corporal: peso(kg)/talla (m)2; MOL: molindona; N: número de sujetos incluido en el estudio; OLZ: olanzapina; OP: Otros trastornos psicóticos, que incluye trastorno esquizofreniforme, trastorno psicótico breve, trastorno psicótico no especificado, depresión con síntomas psicóticos; PLAC: placebo; QTP: quetiapina; R: rango de edad; RIS: risperidona; TA: tensión arterial; TAD: tensión arterial diastólica; TAS: tensión arterial sistólica; TC: trastorno de conducta, trastorno de conducta oposicionista desafiante o trastorno de conducta alimentaria.
El signo «>» o «<» significa «existen diferencias estadísticamente significativas (p<0,05)»: el parámetro medido con tratamiento A es mayor que con tratamiento B (A>B) o es menor (Arisperidona=haloperidol), mientras que a los 12 meses esta diferencia no era significativa (olanzapina=risperidona=haloperidol)53. Por otro lado, un estudio reciente, realizado también en población española, compara los efectos secundarios de antipsicóticos (APG y ASG) entre niños y adolescentes tratados durante menos de 30 días y sujetos tratados durante más de 12 meses. El grupo de sujetos con más de 12 meses de exposición a antipsicóticos presentó incrementos significativamente mayores de peso, colesterol, parkinsonismo y discinesia que los sujetos tratados durante menos de 30 días. No se encontraron diferencias entre ambos grupos en niveles de triglicéridos, tensión arterial o acatisia54.

¿Es válida la distinción entre antipsicóticos de primera y segunda generación?
Los datos sobre eficacia y tolerabilidad de los antipsicóticos ponen en cuestión la validez conceptual de la distinción entre APG y ASG. Un reciente meta-análisis, que ha comparado la eficacia y la tolerabilidad de APG y ASG en el tratamiento de adultos con esquizofrenia, ha destacado que los fármacos que componen el grupo de los ASG difieren en muchas propiedades y no forman un grupo homogéneo46. Repetidas voces han llamado la atención en los últimos años sobre la falta de homogeneidad de los ASG como grupo, tanto en su uso en adultos como en niños y adolescentes45,46,55,56. A la luz de estos datos, y considerando que las principales diferencias entre los ASG se refieren a los efectos adversos metabólicos, se ha propuesto sustituir la clasificación APG versus ASG por otra que distinga a los antipsicóticos en función de su riesgo metabólico. En este sentido se han pronunciado recientemente Carmel y Gorman, quienes han planteado introducir una clasificación de antispicóticos basada en el riesgo metabólico57. En esta clasificación propuesta, los antipsicóticos con bajo riesgo metabólico serían: molindona, ziprasidona, flufenazina, haloperidol, aripiprazol, mientras que los antipsicóticos con alto riesgo metabólico serían: clozapina, olanzapina, tioridazina, mesoridazina, sertindol, risperidona, quetiapina57 (Figura 2).

Figura 2. Clasificación de los antipsicóticos en función de su riesgo metabólico (bajo/alto riesgo metabólico) (basado en Carmel y Gorman, 200957).

Recomendaciones de monitorización clínica de las complicaciones metabólicas en niños y adolescentes tratados con antipsicóticos
La importancia de estos hallazgos subraya la necesidad de una monitorización cuidadosa de los efectos adversos de los ASG tanto en pacientes adultos como en niños y adolescentes58. Sin embargo, como hemos señalado a lo largo de esta revisión, los niños y adolescentes son especialmente vulnerables a los efectos adversos de los antipsicóticos. Por ello, es muy importante anticipar los riesgos implicados en el tratamiento con ASG en población infanto-juvenil para prevenir, en la medida de lo posible, las complicaciones derivadas del uso de estos fármacos (Tabla 5). A tenor de todo esto, consideramos que la realización de un control rutinario de los efectos adversos de los ASG prescritos, incorporando tanto a los pacientes como a sus familiares en la evaluación de los riesgos-beneficios del uso de los medicamentos resulta de un valor fundamental. Desde la aparición de las primeras señales de alarma sobre los efectos metabólicos de los SGA en adultos, diferentes autores e instituciones han publicado guías de recomendación de control de los efectos adversos. Aunque estas guías han tenido, por lo general, poco impacto en el quehacer cotidiano de los médicos clínicos59, nosotros queremos enfatizar su importancia. Por ello, presentamos en la Tabla 5 una guía de recomendación de la monitorización de los efectos adversos de los ASG en niños y adolescentes, basada en el trabajo de Correll (2008)9. En el caso de que aparecieran efectos secundarios graves sería necesario considerar un cambio a un medicamento de menor riesgo9.

Publicado en Ciencia y Tecnología, Inmunología y Biología, Investigación, Medicina, Nutricionismo, Pediatría, Psiquiatría, Salud Mental, Salud y bienestar

Área Científica*Especialidades*Psiquiatría


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PSIQUIATRÍA

 

Comer acompañado es una forma de comienzo

Comedor terapéutico: reconciliarse con el placer

Si para la mayoría de las personas comer es un placer, para quienes padecen trastornos de la conducta alimentaria puede convertirse en un auténtico suplicio. Los comedores terapéuticos, que se engloban dentro de programas integrales de asistencia a esta patología, tienen como objetivo que la comida sea, además de un placer, una fuente de salud y de vida. Para ello, es necesario erradicar mitos, falsas creencias, restablecer el equilibrio perdido y adquirir hábitos dietéticos saludables.
Raquel Serrano – Viernes, 25 de Marzo de 2011 – Actualizado a las 00:00h
 
 
Erradicar de las comidas el consumo de pan, así como de cualquier tipo de salsa o hidrato de carbono y, mucho más, cuestionarse si las cremas hidratantes faciales o corporales aportan grasas al organismo son algunos de los hábitos que con mayor frecuencia se reproducen entre quienes padecen trastornos de la conducta alimentaria: anorexia nerviosa y bulimia, enfermedades con una incidencia preferencial entre mujeres de entre 18 y 30 años y que mantienen sus cifras de afectación mundial entre el 2 y 5 por ciento, en el caso de la bulimia, y entre el 1 y el 3 por ciento para la anorexia nerviosa. Así las cosas, uno de los objetivos prioritarios es que las pacientes se reencuentren con su bestia negra: la comida, dejen atrás conductas irracionales y restrictivas y superen el miedo a la báscula aprendiendo hábitos alimentarios saludables que no sólo no engordan sino que las va a mantener sanas y en forma.

Mejor en compañía

El comedor terapéutico, donde las muchachas comen menús habituales de una casa normal acompañadas de pacientes que no tienen este trastorno, es una de las mejores formas de rehabilitación dietética, y que parte de una premisa: “No obligar porque ello puede generar más rechazo hacia la comida”, han explicado a DM Marina Díaz Marsá, psiquiatra de la Unidad de Trastornos de Conducta Alimentaria y miembro del Cibersam; la psiquiatra Patricia Gómez Merino, e Irene de la Vega Rodríguez, psicóloga clínica, todas del Servicio de Psiquiatría del Hospital Clínico de Madrid, y responsables del comedor terapéutico que desde junio del pasado año funciona en el hospital y por el que ya han pasado, en grupos de 4 ó 5 pacientes, unos 20 enfermos. Esta iniciativa, de la que en Madrid también tiene similar experiencia los hospitales Santa Cristina y Niño Jesús, forma parte de un programa de tratamiento integral de estas patologías.

Las pacientes comen en compañía de otros enfermos que no tienen problemas de conducta alimentaria, lo que impide que la atención recaiga en la comida

Las pacientes acuden a comer, los mismos menús que se ofrecen al resto de pacientes hospitalarios, los lunes, martes, jueves y viernes sobre la una y media de la mañana y después hacen una hora de reposo para procurar “que la posible ansiedad generada por el hecho de comer se reduzca”.

Según Díaz Marsá, el objetivo es que aprendan hábitos saludables de alimentación, “no sólo qué tipo de alimentos son los más adecuados, sino también la forma de comer y en un tiempo aceptable. “Normalmente estas pacientes se entretienen con la comida: la desmenuzan, la dan vueltas e incluso la esconden. En el comedor hay personal sanitario que controla el proceso y ayuda mucho la presencia de pacientes no afectados porque no genera tanta obsesión por la comida”.

Otra variante del comedor se centra en pacientes con trastorno de la conducta alimentaria que presentan además comorbilidad con trastornos de la personalidad, alrededor de un 60 por ciento de las jóvenes, y que hacen el programa dietético completo que va desde las 10 de la mañana hasta las 3 de la tarde. “Un apoyo importante es la participación en los programas de habilidades donde cada paciente aporta ideas y actividades relacionadas con su trabajo o con algo que se le dé bien. Es una forma de desviar la atención exclusiva hacia la comida” y de elevar la autoestima, ha indicado De la Vega.

Parámetro objetivo

Existen, según Gómez Merino, dos perfiles: las pacientes más restrictivas, que realizan una reducción drástica no sólo de la cantidad sino también cualitativa, ya que tienden a comer sólo frutas y verduras cocidas y yogures. Las bulímicas, aunque pueden tener más ansiedad por la comida, no expresan esta alteración en las comidas habituales, puestambién tienden a restringir. Posteriormente, por la falta de control de impulsos, es cuando practican los atracones.

La experiencia es muy positiva: se entiende que comer no es sinónimo de engordar y se reducen conductas irracionales y desequilibradas

Pero, ¿qué ocurre cuando abandonan la comida tutelada y realizan el resto de las comidas del día sin compañía?. “Las pacientes tienen que realizar un autorregistro y que consiste en una especie de diario en el que se anota qué cosas comen en un día. No obstante, llevamos a cabo un control de peso corporal, un parámetro muy objetivo que corrobora que lo que dicen comer es cierto”, indica Díaz Marsá, que explica que la estancia media de esta peculiar escuela de rehabilitación alimentaria es de unos 3 meses. “La experiencia es muy positiva. Incluso algunas nos piden fotocopias de los menús para llevarse a casa porque les tranquiliza saber qué tienen que comer y realizar un balance calórico adecuado”, señala De la Vega. “Comer aquí les devuelve a la realidad de que comer no tiene porqué engordar, les quita el miedo, y evitan o minimizan errores e ideas falsas y preconcebidas sobre la alimentación”, según Díaz Marsá. Gómez apunta hacia otro aspecto ventajoso del comedor terapéutico: los ingresos hospitalarios son menos prolongados, ya que el control de la alimentación permite dar el alta sin tener, a lo mejor, un peso objetivo pero alcanzable”.

PERFILES, ESTRATEGIAS DE APOYO Y BÚSQUEDA DE SOLUCIONES

Existen patrones de personalidad que pueden derivar, con mayor facilidad que otros, en algún tipo de trastornos de la conducta alimentaria: personas muy perfeccionistas, obsesivas, controladoras, buenas estudiantes, “aunque con pobres recursos para la vida porque sus relaciones interpersonales, su tolerancia a la frustración y la búsqueda de la propia identidad fallan, en el caso de la anoréxicas”, indica Díaz Marsá. En el grupo de la bulimia se suelen dar mayores tasas de impulsividad o intentos autolíticos ocasionales. Pero también hay una vulnerabilidad biológica relacionada con los genes transportadores de la serotonina. De hecho, en los estudios familiares y de gemelos, la heredabilidad es muy elevada. El tratamiento integral contempla medidas farmacológicas centradas en antidepresivos, estabilizadores del ánimo, algunos de los cuales controlan las conductas impulsivas e incluso a controlar el peso en bulimia, y antipsicóticos en aquellos casos en los que la obsesión por el peso es casi delirante. Un segundo pilar es la aplicación de estrategias psicológicas. A pesar de que la cognitivo-conductual es la más clásica, los profesionales del Clínico han empezado a desarrollar la denominada dialéctico-conductual, “más encaminada al control de la impulsividad y a encontrar alternativas sanas hacia el malestar que les produce su cuerpo o las relaciones sociales”, ha explicado De la Vega.

MENÚS

1er PLATO

Macarrones con tomate

Panaché de verduras

Crema de patatas con tapioca

2º PLATO

Cerdo asado con puré de patatas

Tortilla de espinacas con zanahoria rallada

Ternera asada con zanahoria hervida en rodajas

POSTRE

Fruta de temporada

Yogur Bio

Manzada asada

1er PLATO

Lentejas guisadas

Champiñón al vapor

Sopa de sémola

2º PLATO

Albóndigas en salsa con patatas

Gallo al vapor con arroz blanco

Pollo al limón con ensalada

POSTRE

Fruta de temporada

Natillas

Yogur Bio

Publicado en Ciencia, Ciencia y Tecnología, Inmunología y Biología, Investigación, Medicina, Organizaciones, Pediatría, Psiquiatría, Salud Mental

Subpoblaciones con variaciones genéticas en riesgo


 

 

 

CIENCIA EMERGENTE EN EL MUNDO ÁRABE

Qatar subpoblaciones varían en respuesta de riesgo y tratamiento de enfermedades

Mohammed Yahia

Ronald Crystal

“Estudiando sus propias poblaciones los naturalizados pueden contribuir a la investigación biomédica del mundo”
Oriente de naturaleza

Un estudio en curso sobre la composición genética de la población de Qatar revela tres distintas subpoblaciones con variaciones genéticas que afectan el riesgo de la enfermedad, así como el probable eficacia y los efectos adversos de las drogas.

La investigación es realizada por el Weill Cornell Medical College en Estados Unidos, su colegio basado en Qatar y Hamad Medical Corporation en Qatar. “La mayor parte de la población es de los beduinos árabes, que es un genoma bastante homogéneo y espera en gran medida en esta parte del mundo,” dice Ronald Crystal, un genetista en el Weill Cornell Medical College en Nueva York y uno de los investigadores de principio.

“Pero hay una segunda población de naturalizados que está basado en persa con una poco de la mezcla de Asia y el Pakistán. A continuación, hay una tercera población subsahariana basada en África”.

Estas tres subpoblaciones están expuestas en el mismo entorno, sin embargo, hay diferencias genéticas y variabilidad entre ellos. “Esto tiene consecuencias reales en términos de su respuesta a las drogas. Ciertos medicamentos pueden funcionar mejor en cada población que otros,”agrega el cristal.

Qatar, como las sociedades más modernas del mundo, está encontrando las epidemias de enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad. Estudios recientes de la Asociación de todo el genoma (GWAS) han identificado varios genes que aumentan el riesgo individual. Sin embargo, estos estudios se basan en las poblaciones de los europeos, haciéndolos menos valiosos en las poblaciones de ascendencia diferente.

Homogeneidad
La composición de la población de Qatar es ideal para estudiar los genes responsables de los factores de riesgo no europeos. “Los naturalizados son una población que evolucionó donde está altamente estructurado y tienden a casarse dentro de sus tribus, así que hay algunos consanguinidad,”, dice el cristal.

“Comprender por qué los naturalizados son más susceptibles a ciertas enfermedades probablemente sería más fácil estudiar aquí que en otras poblaciones porque hay más homogeneidad.

“Así no sólo es importante para la población de Qatar pero mediante el estudio de sus propias poblaciones los naturalizados pueden contribuir a la investigación biomédica mundo así”.

El estudio tendrá una duración de tres años más, dice Mahmoud Zirie, endocrinólogo cabeza en Hamad Medical Corporation. “Tenemos a más de 300 personas que participan en las pruebas genéticas ahora, pero nuestro objetivo es llegar a 2.000 durante el próximo período”.

Cristal presentó algunos resultados preliminares en el XVII drogas que afectan a lípidos metabolismo Coloquio (DALM 2011) teniendo lugar 14 al 16 de marzo en Doha, Qatar. Naturalizados son 1,2 veces más probables que la masa grasa y genes asociados con la obesidad (FTO), que son un factor de riesgo de obesidad y Diabetes tipo II.

“Hemos también observamos que existe variabilidad genética difiere en las tres poblaciones en lo que respecta a la susceptibilidad a uno de los agentes quimioterapéuticos llamados 5-Flurouracil, que se utiliza para tratar el cáncer de colon, así como otros tipos de cáncer,” dice el cristal. El alelo de riesgo, que se encontró una alta prevalencia en la población de Qatar, puede aumentar la toxicidad de la droga four-fold.

“Los naturalizados difieren entre sus poblaciones de proporciones relativas a las personas que tienen esta variabilidad genética. Por lo tanto no sólo tienen la variabilidad genética pero la subpoblación vienes también podría aumentar el riesgo,”agrega Crystal.

Cristal destaca esta información es especialmente importante para los médicos en Qatar. “Tienes que prestar atención a esto porque puede ser muy diferente en la forma de diagnosticar y tratar a una televisora dependiendo de sus antecedentes genéticos”.

El equipo ahora está hablando a los médicos y científicos en Omán y otros Estados del Golfo para ampliar su investigación a más países. “Creo que es tan evidente que se trata de un área que Oriente puede contribuir significativamente a la ciencia. Que se va a ayudar a nuestra comprensión general de genética”.